jueves, 30 de noviembre de 2017

domingo, 26 de noviembre de 2017

Llovió


Como en el cuento del pastor mentiroso, al que nadie creyó cuando dijo la verdad, tampoco creíamos que iba a llover. Pero el viernes por la tarde, llovió y con ganas. Y yo  sin paraguas. No me importó mojarme y caminé rápido por las calles de Valladolid. Todos íbamos corriendo, salvo algunas personas que resguardándose en soportales o en entradas de tiendas se entretenían mirando sus móviles. 
Estallido de colores en las calles, cientos de paraguas se abrían y protegían a sus dueños de la necesaria lluvia.Algunas tiendas hacían "el agosto" vendiendo paraguas. La lluvia ayudó al "Black Friday" haciendo que subieran las ventas. 

Seguimos mirando al cielo, deseando esas lluvias que tanto necesitamos. Parece que, de tanto mirarlo, el cielo cada vez está más alto.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Fábula: El leñador y la zorra


Volviendo a casa escuché en la radio esta fábula de Esopo, que vivió en el S. VI a. C. 
Deberíamos reflexionar sobre ella y tratar de ser consecuentes con las cosas que decimos.

Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores cuando llegó al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña.
Casi de inmediato llegaron los cazadores, y le preguntaron al leñador si había visto a la zorra.
El leñador, con la voz les dijo que no, pero con su mano disimuladamente señalaba la cabaña donde se había escondido.
Los cazadores no comprendieron la señas de la mano y se confiaron únicamente en lo dicho con la palabra.
La zorra al verlos marcharse, salió sin decir nada.
Le reprochó el leñador por qué a pesar de haberla salvado, no le daba las gracias, a lo que la zorra respondió:
-Te hubiera dado las gracias si tus manos y tu boca hubieran dicho lo mismo.
Moraleja: No niegues con tus actos, lo que pregonas con tus palabras.

domingo, 5 de noviembre de 2017

"La suerte es: el pretexto de los fracasados"


Releer a Pablo Neruda es volver a sorprenderte. Feliz y soleado domingo.

Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.
Acepta la dificultad de edificarte a ti
mismo y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre surge de
las cenizas de su error.
Nunca te quejes de tu soledad o de tu
suerte
, enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de
tus actos
 y prueba que tú siempre
has de ganar.
No te amargues de tu propio fracaso ni
se lo cargues a otro, acéptate ahora o
seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es
bueno para comenzar y que ninguno
es tan terrible para claudicar.
No olvides que la causa de tu presente
es tu pasado así como la causa de tu
futuro será tu presente.
Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones, de quien
vivirá a pesar de todo, piensa menos en
tus problemas y más en tu trabajo y tus
problemas sin eliminarlos morirán.
Aprende a nacer desde el dolor y a ser
más grande que el más grande de los
obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un
títere de las circunstancias porque tu
mismo eres tu destino.
Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida; nunca pienses en
la suerte, porque la suerte es:
el pretexto de los fracasados.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Desaliento


Después de celebrar ayer la festividad de Todos los Santos, esta mañana volví a la escuela. Iba con la alegría de enseñar a mis pequeños unas actividades nuevas, cosas para disfrutar mientras aprendemos, todo un mundo por descubrir junto a ellos.
Al ir a abrir la puerta del portalillo... el desaliento, la pena, la rabia, la impotencia: Dos piedras en el suelo y los cristales rotos esparcidos por el suelo.
"¿Quién lo ha hecho?" me preguntaban con los ojos muy abiertos y llenos de asombro. No lo sé. Tampoco entiendo la diversión de romper cristales a pedradas. En catorce años que llevo en el pueblo dando clase nunca había pasado nada igual.
Se ha perdido el respeto a todo. Recuerdo hace años, volviendo a casa, unos niños iban llamando a todos los timbres de las casas por las que pasaban. ¿Sus madres? detrás sin decirles nada. "Son cosas de niños".
Y riendo las "travesuras" de los niños, no se les ha enseñado que los actos tienen sus consecuencias, que no todo vale, que tenemos responsabilidades.
¿De qué sirve que en la escuela reciclemos, tiremos los papeles a las papeleras, que tratemos de mantener el patio y el aula limpios y ordenados, si cuando vuelvo a mi casa encuentro las calles llenas de papeles, latas, vasos rotos...? 
Menos mal que el desaliento desaparecerá cuando atraviese mañana la puerta del aula... o eso espero.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

SERENDIPIA


Según el Diccionario de la Lengua Española, Serendipia es:

"1. f. Hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual."

Así, en esta mañana de Todos los Santos, mientras buscaba cosas de otoño para llevarlas a mi aula, tropecé con un gran número de frases y de palabras hermosas. A veces es difícil elegir cuál de ellas es la mejor... 
Copio dos de ellas que, en cierta forma, están relacionadas:

"No he fracasado, he encontrado diez mil maneras de que esto no funcione"

"Valora más dos manos que te abracen fuerte en los momentos difíciles que mil aplaudiendo tus éxitos."

lunes, 30 de octubre de 2017

Honrar la vida


Volviendo a casa, esta noche, escuché esta canción en la radio. Me gustó tanto que quise compartirla con todos vosotros.
Buenas noches y buen descanso.
¡No! Permanecer y transcurrir
No es perdurar, no es existir
¡Ni honrar la vida!
Hay tantas maneras de no ser,
Tanta conciencia sin saber
Adormecida

Merecer la vida no es callar y consentir,
Tantas injusticias repetidas...
¡Es una virtud, es dignidad!
Y es la actitud de identidad ¡más definida!
Eso de durar y transcurrir
No nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que vivir
¡Honrar la vida!
¡No! Permanecer y transcurrir
No siempre quiere sugerir
¡Honrar la vida!
Hay tanta pequeña vanidad,
En nuestra tonta humanidad
Enceguecida
Merecer la vida es erguirse vertical,
Más allá del mal, de las caídas...
Es igual que darle a la verdad,
Y a nuestra propia libertad
¡La bienvenida!
Eso de durar y transcurrir
No nos da derecho a presumir.
Porque no es lo mismo que vivir
¡Honrar la vida!