martes, 23 de septiembre de 2014

Lluvia...


Esta tarde caía tanta agua en Valladolid que bien parecía que se habían abierto los cielos.Relámpagos, agua por todas partes, calles anegadas, gente corriendo mientras intentaba protegerse de la fuerte lluvia. Una madre protegía con su paraguas a sus dos hijos, aunque se mojaban los tres, provocaba ternura ver el brazo de esa madre rodeando a su hijo mayor y éste al pequeño.
Avanzando a través de la cortina de agua sólo tenía un pensamiento, subir, subir... Al irme alejando de la ciudad, una nube negra quedaba en el espejo retrovisor, delante el sol se abría paso entre las nubes, a las que teñía con sus últimos rayos. Tres minutos menos de sol tendremos hoy, y seguiremos perdiendo minutos durante todo el otoño, como siempre ... Hay cosas que nunca cambian.