sábado, 4 de octubre de 2014

Día de boda

Cuando salí de casa esta mañana, antes de las ocho, empezaba a clarear. Mientras caminaba por las calles silenciosas del pueblo, pensaba que en la ciudad, a esa misma hora, habría gran cantidad de gente por las calles.

Sonaron campanas de boda. Qué hermoso es ser testigo del amor entre dos personas y más cuando uno las quiere mucho. Si bien el día de hoy no ha sido todo lo feliz que pensábamos por las ausencias, por las enfermedades de los seres queridos... ha sido un gran día.

Para ellos, Rubén y Cristina, que con tanto cariño y trabajo han preparado todos los detalles de este día, unas bellas palabras:

"El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; 5 no se porta indecorosamente; no busca lo suyo, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido; 6 no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad; 7 todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."
1 Corintios 13: 4-7