lunes, 3 de noviembre de 2014

Empezó el día...


Empezó el día frío y nublado, ese falso verano que nos acompañaba, nos ha abandonado.
En la escuela, los niños, recitaban poesías sobre el otoño, sobre sus colores, rojos, marrones y amarillos, con los que las hojas de los árboles se visten. Algunos poemas dicen que las hojas juegan a la ronda...
En realidad, las hojas, hoy, no querían jugar a la ronda, sólo querían esconderse en los rincones para salvarse del barrendero, que al contrario del de la canción, no barría con salero, sino con aburrimiento.
 A la hora del recreo, mis niños las buscaron, las sacaron de sus escondites y jugaron con ellas. No hay nada comparable a sus risas al lanzar las hojas al viento y verlas volar por unos momentos.

La felicidad consiste en una mezcla de alegría y tristeza, de luces y sombras, todo, presidido por el amor.” 
Enrique Rojas