sábado, 13 de diciembre de 2014

En noches como esta...


Hay noches en las que parece que el sueño nos abandona, entonces recurres a los remedios de siempre, como el vaso de leche calentito, contar ovejas o  la lectura, que decían que invitaba a dormir. Por experiencia sé que no es así, si la lectura es interesante puedes quedarte toda la noche despierto hasta saber cómo termina la historia.
Al correo empiezan a llegar las primeras felicitaciones de Navidad, de compañeros, de amigos, incluso de desconocidos, que se confunden en un punto o en una coma , y los buenos deseos que estaban destinados para otros te llegan a ti.También llega propaganda, vídeos tiernos, otros graciosos... la primera vez sonríes, después de verlos infinidad de veces en tu bandeja, simplemente selecciones todo y borras.
En nuestra vida real sería necesario un botón de esos, seleccionas lo que te duele, lo que te hizo daño, lo que no debiste hacer, las excusas, los malos ratos, las ausencias ... y una vez seleccionado pulsas la tecla "Supr" y todo desaparece como por encanto. Pero como no lo tenemos, sólo nos queda seguir adelante.