sábado, 6 de diciembre de 2014

Muñecos de nieve


Los muñecos de nieve se asocian popularmente con la navidad. Se construyen haciendo rodar una bola de nieve  para formar el cuerpo. En EEUU se forman con tres bolas, mientras que en Reino Unido lo hacen con dos. Y nosotros, en nuestro pueblo, como no solemos tener nieve los hacemos de papel.
Los muñecos de nieve tienen una magia especial, suelen parecer inocentes, con sus caritas blancas adornadas con lo que tenemos a mano: palos para los brazos, zanahoria para la nariz, piedrecitas para la boca y los ojos, incluso les ponemos gorros y bufandas para liberarlos del frío. Son efímeros porque en cuanto se acercan a una fuente de calor se derriten y, esparcidos en el suelo, quedan todos sus ornamentos.
De entre los muchos cuentos que hay sobre ellos, recuerdo el de Andersen, en el que un muñeco de nieve se enamora perdidamente de una estufa.Hielo y fuego... Amor imposible.