miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿Qué te puedo dar?


En una antigua canción de Víctor Manuel, una madre pregunta a su hijo "¿ Qué te puedo dar que no me sufras?". 

Hoy, en clase, pregunté a mis pequeños que les gustaría que les dieran, que querían pedir. Se conformaron algunas con flores brillantes para el pelo, o estrellas brillantes. En eso estábamos cuando a uno de ellos le empezó a doler mucho una pierna, menos mal que tenemos el remedio mágico: "Cura sana..." y un beso. No hizo falta nada más para que se fuera tan feliz a su sitio, aunque después tuviera que cantárselo a uno por uno porque los dolores se empezaron a multiplicar. En ese momento lo que querían era atención y cariño.

En este tiempo antes de Navidad, me pregunto qué te puedo dar. No hablo de cosas materiales, de esas que se compran y se venden, sino de esas otras que parece que se nos han olvidado pero que pueden hacerte muy feliz: Un beso, una palabra amable, un gesto de cariño, una llamada de teléfono... Puedo darte mis deseos: que  sigas asombrándote por las cosas que te suceden, que veas la belleza de aquello que te rodea, que no pierdas la ilusión de la noche de Reyes, que se despierten tus sueños dormidos, que sepas que puedes contar conmigo.