jueves, 29 de enero de 2015

Cosas sencillas

Son las cosas sencillas las que hacen que nuestros días discurran plácidamente. Aunque en ocasiones, estamos tan ocupados que ni nos damos cuenta que están ahí. Y son ellas las que nos llenan de paz el corazón.
Cosas tan simples como: una conversación a la hora del recreo, reírnos con una amiga, un mensaje inesperado, una buena noticia, la foto de un pájaro, el sonido de una campana a lo lejos, una palabra amable, una de consuelo, encontrar eso que llevabas un buen rato buscando y no eras capaz, la satisfacción del trabajo bien hecho... Incluso el salvar una olla después de una catástrofe culinaria, algo así de sencillo te llena de alegría.

Y es que nuestra riqueza está en esas pequeñas cosas, aunque muchas veces no reparemos en ellas.