domingo, 11 de enero de 2015

Miedo


Según el diccionario:

El miedo es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente o futuro. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano.

Todos hemos sentido miedo alguna vez. Siendo niños el miedo suele aparecer en mitad de la noche, envuelto en sombras y oscuridad. Este miedo se resuelve llamando a gritos a tus padres, que somnolientos se levantan de la cama, atraviesan somnolientos el pasillo y se acercan a tu cama. Sólo con su voz, con su caricia el miedo desaparece. Otra forma de combatirlo es esconderse debajo de las sábanas. Las sábanas que gran protección para los miedos imaginarios.
Mi miedo infantil a las inyecciones lo combatía escondiéndome debajo de una mesa cuando oía llegar al practicante, como se llamaban entonces. No servía de mucho pues te encontraban siempre, las madres tienen un radar para encontrarte.
Los adultos también tenemos miedos, algunos los confesamos, otros nos los guardamos por temor a parecer vulnerables. El problema cuando creces es que no hay mesas camillas donde resguardarte, ni sábanas poderosas que te libren de las sombras de tu mente.