domingo, 18 de enero de 2015

Un viaje inesperado



Tras la sorpresa inicial que supone el que te tengas que emprender un viaje que no te esperabas, empiezan las preocupaciones y los preparativos. Muchas cosas qué hacer y poco tiempo.

El equipaje ligero porque, como bien sabes, más de la mitad de las cosas que lleves no las usarás y, por el contrario, se te olvidará aquello que necesitarás. Una vez leí que antes de hacer una maleta había que hacer dos montones, lo indispensable y los por si acaso: por si acaso llueve, por si acaso hace frío, por si acaso hace mucho calor, por si quiero leer... Una vez que están listos el montón de "los por si acaso" se desecha y sólo se mete en la maleta el otro montón.

¿Avisar a los amigos antes de salir, mandarles una postal o un mensaje (lo de las postales ha caído en desuso y es una pena) desde donde estés o decírselo a la vuelta? 

Parte esencial antes de salir es imaginar cómo será, qué te encontrarás... soñar con la experiencia que vas a vivir.

"Recuerda que atraes a tu vida lo que más sientes o lo que más piensas"