lunes, 2 de febrero de 2015

Nuestra vida... un viaje


Que nuestra vida es un viaje, ya lo sabemos. Conocemos perfectamente el día en el que empezó nuestro caminar por este mundo. Generalmente la familia se encarga de irte contando anécdotas sobre aquel tiempo. Yo sé que nací en domingo de Carnaval y que el taxista que llevaba a mi madre al hospital  preguntó a mis padres si iban a un baile de disfraces. También sé que cuando me bautizaron llovía a mares, tanto que el cura quería cambiar mi nombre por el de Mª del Mar. 

De vez en cuando el tren de tu vida tiene que hacer paradas, pequeñas o cortas. A veces no sabes cuándo llegará esa estación en la que te tienes que bajar, otras sí, tienes un billete con fecha y hora para apearte. No siempre apetece bajar, sobre todo si estás haciendo cosas que te gustan, o compartes vagón con buenas personas. Pero cuando tu billete marca una fecha, si no quieres bajar, llega el revisor y, amablemente, te acompaña a la puerta.

Buen viaje a través de este mes de febrero, hoy iluminado por la luz de las Candelas.