lunes, 16 de marzo de 2015

Saber recibir


En este tiempo me he dado cuenta de lo difícil que es el saber recibir.

Nos sentimos bien cuando damos, cuando prestamos ayuda... pero cuando somos nosotros mismos los que necesitamos de los demás, nos cuesta pedir ayuda, nos cuesta recibir.
La generosidad no consiste sólo en dar, sino también en recibir, en dejar al otro ese espacio para que él también se sienta bien.
Si miramos a los niños, nos damos cuenta que ellos son expertos en recibir. Cuando les das algo, sonríen, lo cogen y te dan las gracias, o un beso, o un abrazo...

Aprendamos de ellos.