viernes, 17 de abril de 2015

La magia de los libros viejos

Hoy me puse a cambiar de sitio algunos libros que ya no cabían en las estantería. Estaban apilados y acumulando polvo, esperando que alguien les sostuviera de nuevo en sus manos y los volvieran a leer.

Cada libro trae un momento de mi vida. Algunos tienen un papel o un marcapáginas sieñalando un párrafo que me gustó mucho, o el lugar donde abandoné la lectura, tal vez por aburrimiento, tal vez porque la historia no pude hacerla mía y quedó en el olvido.

Al tomar uno de ellos empezaron a caer, como una lluvia, dibujos de ositos grises y una postal de cartulina en la que una mano infantil había escrito: "Muchas felicidades. Te quiero mucho."

En otro encontré un billete de tren del año 1982, un rectángulo de cartulina pequeño y amarillo, impreso con tinta morada el trayecto y el importe. Todo un tiempo, toda una vida en un trozo de papel.

¡Buen fin de semana!