lunes, 8 de junio de 2015

10 Pautas para educar para el respeto


Este artículo me ha parecido interesante. Todos hemos pasado por esa etapa en la que nos rebelamos contra las normas de autoridad, una forma de afianzar nuestro yo, de crecer y madurar, pero eso no quiere decir que tenga que ir acompañado de faltas de respeto.

"El respeto es un valor fundamental en la educación de los niños y niñas.

El respeto es un valor que ha de inculcarse desde casa, como todos los valores para su interiorización precisa de la vivencia afectiva del mismo. Es decir para hacerlos suyo necesitan vivirlo y dejar que pase a formar parte de sus principios personales.
En ocasiones tendemos a confundir la autoridad con un estilo educativo autoritario, pasando al otro extremo a un estilo educativo demasiado permisivo. No queremos privar la libertad de nuestros niños y niñas y evitamos la disciplina. Pero no se trata de coartar su libertad, si no de inculcarles un respeto hacía las demás personas. No se trata de inculcarles miedo para que cumplan con las normas de la autoridad sin, ni siquiera cuestionarlas, se trata de educarlos para que desarrollen un pensamiento crítico y que aprendan a respetar a las demás personas, que sean capaces de tratar con respeto a los otros.

10 pautas para educar para el respeto

Cuando los niños y niñas nos faltan al respeto, tendremos que modificar nuestra forma de actuar y poner en práctica algunas pautas para lograr inculcar este valor fundamental.
  1. Conserva la calma ante la rebeldía del niño/a y sus faltas de respeto. Responder con violencia (gritos y faltas de respeto) solo sirve para empeorar la situación.
  2. Aplica técnicas de disciplina positiva, basadas en el respeto del niño/a. Cuando observemos una falta de respeto pensaremos en un castigo (tomado como consecuencia negativa a sus actos, no como una represalia a los mismos). Este castigo puede ser algo como: hasta que no me hables con respeto no te voy a atender. Siempre manteniendo la calma y sin alterarnos. Aplica refuerzos positivos que premien su buena conducta.
  3. Establece normas claras, precisas y concisas. Estas normas deben ser consensuadas por todos. No se trata de imponer, sino de hacer entender al niño/a porque hay que seguir una norma determinada y darle voto en estas normas. Si comprenden el por qué es más fácil que respeten estas normas.
  4. Los niños y niñas, aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos. En el caso de los valores esto es aún más acusado, los pequeños interiorizan los valores que ven en los demás. Es fundamental predicar con el ejemplo, si es nuestro modo de actuar tendemos a faltar al respeto, ellos lo verán como el modo normal de actuar.
  5. No les permitas ninguna impertinencia o falta de respeto por ligera que sea ésta. Están probando donde está el límite y si les dejas pasar alguna, tenderán a ir más allá. Mantente firme, pero tranquilo y cariñoso.
  6. Comunícate con el niño/a. Muchas veces las faltas de respeto pueden venir por un malestar emocional al no comprender el sentido de alguna norma. Es fundamental escucharles y explicarles.
  7. Evita ser demasiado autoritario o controlar demasiado al niño/a. Con estas actitudes solo logramos que sean más rebeldes. El truco está en ayudarles a diferenciar espacios y momentos, en los que se pueden comportar de un modo u otro (por ejemplo: en clase no puedes correr, en el patio sí. A esta hora tienes que hacer los deberes, luego puedes jugar.)
  8. Cuando castigues al niño/a por su rebeldía o faltas de respeto, debes mantener el castigo hasta que cumpla con lo que le has dicho. Si tiene que pedir perdón, por ejemplo, no levantes el castigo hasta que no lo haga.
  9. Incúlcale modales básicos, el por favor, gracias,…es una manera de enseñarle a comportarse con respeto.
  10. Enséñale una forma asertiva de comunicarse. Se trata de poder dar su opinión y defender sus derechos, sin dañar a los demás y sin faltar al respeto.
Celia Rodríguez Ruiz
Psicóloga y Pedagoga