martes, 14 de julio de 2015

Cuando menos te lo esperas...


"Y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo va por el mal camino, que tu vida programada hasta el último detalle se va a pique, de repente ocurre lo imprevisto…"
Federico Moccia

Qué cierto es que, tras una mala época, todo empieza a colocarse en su sitio justo, todo vuelve a la normalidad o incluso a ser mejor que antes. Pero lo hace de forma silenciosa, pausada, como para que no te sobresaltes, como para que hagas la transición de la mala racha a la buena en paz. 
Ahora que todo empieza a estar bien, lo cual no quiere decir que todo sea perfecto, me paro tranquilamente en medio de la tarde calurosa y doy gracias por todo lo que tengo, no sólo por lo material, que es lo de menos, sino por la familia, los amigos, por esa llamada que se alarga durante un par de horas y hace que estemos más cerca a pesar de la distancia.
Últimamente las mariposas blancas revoloteaban por mi jardín e iban delante de mi, eso sólo podía significar una cosa: Buenas noticias. Al menos, siempre que las veo, pienso que será así.