lunes, 10 de agosto de 2015

Las lágrimas de San Lorenzo


Dicen los entendidos que las estrellas fugaces en realidad son "pequeñas partículas de polvo de distintos tamaños, algunas menores que granos de arena, que van dejando los cometas a lo largo de sus órbitas alrededor del Sol."

Aunque sólo sean polvo, no dejan de ser hermosas. Nadie nos puede quitar la ilusión de buscar en medio del negro cielo su estela para pedir un deseo.

Las lágrimas de San Lorenzo
"El cometa Swift-Tuttle tarda 133 años en dar una vuelta completa al Sistema Solar. Cuando se acerca a nuestra estrella se va calentando cada vez más y empieza a expulsar chorros de gas y partículas de arena que forman la cola del cometa. Todos los años (entre mediados de julio y finales de agosto), nuestro planeta atraviesa esta estela de fragmentos de polvo que este cometa dejó en su camino. Cuando esto ocurre, estos diminutos granos se desintegran y queman al penetrar en nuestra atmósfera por efecto de la fuerte fricción que se produce ya que entran a una velocidad de más de 200.000km/h produciendo espectaculares trazos luminosos en el cielo nocturno llamados ‘meteoros’, más popularmente conocidos como estrellas fugaces (cuando en una noche son muy frecuentes se llaman ‘lluvia de estrellas’). El brillo dependerá del tamaño de la partícula y el color, de su composición. Como estos meteoros parecen provenir todos desde una misma zona de la bóveda celeste, ese punto se llama ‘radiante’ y la constelación que allí se encuentra, es la que da nombre a esa lluvia de estrellas. Por ejemplo, el nombre de Perseidas, la que se producirá estos días, se debe a que su radiante se encuentra en la constelación dePerseo. Son conocidas también como lágrimas de San Lorenzo porque su mayor actividad se localiza alrededor del 10 de agosto, día de la celebración de este Santo y por las ‘lágrimas’ que este derramó al morir quemado vivo en la hoguera. Este año la noche donde habrá más actividad será la del 12 al 13 (se podrán visualizar hasta 100 meteoros por hora) y además, las condiciones serán inmejorables puesto que se producirá dos días antes de la Luna nueva, es decir, no tendremos reflejos del Sol sobre nuestro satélite que dificulten su observación ya que estará muy menguada."