viernes, 14 de agosto de 2015

Pequeñas cosas con un gran amor



"No podemos hacer grandes cosas, pero sí pequeñas cosas con un gran amor."
 Beata Madre Teresa de Calcuta

Hay días grises, de esos días en los que parece que nada tiene color. Sólo hace falta que un débil rayo de sol atraviese entre las nubes para que todo cambie, para que parezca que alguien tomó su caja de pinturas y usó todos los colores para iluminar el día.
No sé si recordaréis la alegría de empezar una nueva caja de pinturas. Abrirla y verlas todas nuevas, con su punta afilada, limpias y perfectas. Si tu caja era de las grandes y tenía el color carne, el oro y el plata, entonces era la felicidad completa.

El otro día tuve un día así. Estuvimos cenando con mi amiga del colegio,Teresa. Aunque estuvimos separadas por largo tiempo, al reencontrarnos fue como si nos hubiésemos separado el día anterior.
En su casa me enseñó una caja verde. Dentro, enrollado, un dibujo que yo le había regalado en el año 1979. Me emocionó verlo, saber que lo había guardado todo estos años en perfecto estado... Un pequeño dibujo guardado con un gran amor. 

¿Qué se le puede decir a un amigo que te ofrece pequeñas muestras de cariño, ya sea una palabra, un gesto, un saludo...? 

Simplemente: "Gracias por existir"