domingo, 4 de octubre de 2015

"Aromas"



Hace un año lucía el sol, un sol brillante que nos calentaba y nos animaba a acompañar, a ser testigos del amor de mis sobrinos: Rubén y Cristina. 
Un día maravilloso sólo empañado por pequeñas nubes de tristeza que anidaban en nuestros corazones. Penas que dejamos escondidas por un día, porque lo mejor que pudimos hacer fue disfrutar de aquellos instantes. 
Aún parecen resonar en una estancia de la memoria las risas, la música, la alegría desbordante... Han quedado prendidos en el aire los pétalos lanzados sobre los novios a la salida de la iglesia... 
Su velo blanco flotando parece querer preservar toda aquella alegría.
Un año después han cambiado muchas cosas. Hay ausencias imposibles de llenar. Está nublado y a ratos llueve. Pero sé que por encima de estas nubes luce el sol. Y en el cielo hay dos ángeles especiales que nos cuidan y nos aman. Que velan para que todo sea como tenga que ser.

¡Muchas felicidades a los dos: Rubén y Cristina!