miércoles, 11 de noviembre de 2015

Mañana de niebla...


Aunque el refrán dice: "Mañana de niebla, tarde de paseo", hoy no se cumplió, al menos en el pueblo. Mientras volvía a casa crucé por bancos de niebla. Es curioso cómo delante de uno sólo hay una cortina blanca que hace desaparecer todo alrededor, y al levantar los ojos podía ver una noche oscura pero estrellada.
La belleza de la niebla es que hace visibles las telas de araña de la calle. En sus finos hilos centenares de gotitas suspendidas. Todo un espectáculo de la naturaleza.