sábado, 21 de noviembre de 2015

Naturaleza


Llegamos al sábado, después de una semana muy ajetreada, tanto que casi ni me he conectado al ordenador. 
Después de tantos días de nieblas, hoy luce el sol. Dan ganas de hacer tantas cosas cuando sale, porque a través de los cristales nos calienta, nos da alegría.
Recuerdo ahora que el otro día vi que, en mitad del asfalto, crecía un arbusto. Supongo que su vida será corta, bien porque la dureza del suelo ahogue su delgado tronco, bien porque los encargados de limpiar las carreteras lo arranquen sin piedad. Cómo llegó esa semilla hasta ahí es un misterio, tal vez por el aire, tal vez algún pájaro... no lo sé. Pero el misterio más grande es por qué una semilla cae y germina sola, mientras que yo siembro una, la riego, la mimo y ... si llega a nacer, cosa que no ocurre siempre, se muere al poco tiempo.
Buen fin de semana