sábado, 28 de noviembre de 2015

Pequeñas cosas

Parece mentira cómo cambia una casa cuando se quitan objetos que durante años ocupaban un sitio.

Durante estos días, mi hijo se ha empezado a llevar cosas a su nueva casa. Los huecos de lo que ya no está hacen que parezca vacío, como si se fuera una parte de nuestra historia. Mientras le veía llenar cajas pensaba en que hace años yo también lo habría hecho, sin embargo, no lo recuerdo.
No es estar apegada a las cosas,ni tener puesto el corazón en ellas, sino que cada marca, cada huella, trae el recuerdo de los momentos vividos.