viernes, 4 de diciembre de 2015

Oscuridad


Estamos tan acostumbrados a la luz artificial que cuando de pronto se va nos encontramos perdidos, como niños en un bosque tratando de encontrar el camino de vuelta a casa.
Esta tarde, en mitad de la clase de pintura, las luces se apagaron. Después de unos segundos de oscuridad, nuestros ojos se van adaptando y empiezas a ver más de lo que crees. Sorprenden las figuras blanquecinas, los reflejos en los cristales, las luces a lo lejos. 
Mientras en las salas frías nos envolvía la oscuridad, desde la ventana pude ver la calle iluminada por las luces amarillentas de las farolas, por las luces intermitentes que adornan los escaparates anunciando que se acerca Navidad...