viernes, 1 de enero de 2016

Primer día del año


Imagino este nuevo año como un cuaderno en blanco en el que todo está por escribir. Un cuaderno como los de mis niños cuando empiezan la escuela. 
La primera página es la que más gusta rellenar porque todo está limpio. Algunos la adornan con preciosos dibujos que colorean con esmero. Se tiene el propósito de seguir así hasta el final, aunque no siempre se podrá cumplir, porque hay cosas que dejan su marca en el papel, como una pequeña mancha de grasa de la merienda en alguna hoja, un borrón, una hoja rasgada o algunas esquinas dobladas. 
Cuando se llega al final del cuaderno es cuando se vuelve a mirar hacia atrás y recordar aquellos momentos.
Pero hoy estamos en esa primera página, nuestro año huele a nuevo, a limpio, a propósitos por cumplir. 
Tenemos fechas señaladas en él. Días que sabemos que serán muy importantes: nacimientos, celebraciones, ordenaciones sacerdotales, cumpleaños. 
Tenemos otras fechas señaladas, las que marcan la ausencia de los seres queridos.
Todo está por hacer, sólo queda decir: "Empezamos"