lunes, 29 de febrero de 2016

Palabras raras y, a la vez, hermosas


29 de febrero: día de las enfermedades raras. Es un día raro porque sólo aparece cada cuatro años, en los llamados bisiestos.  
Fue Julio César quien, en el 46 a.C., tras un año que duró 445 días, con toda la confusión que ello supone, decidió racionalizar el calendario.
Aunque en el imaginario colectivo el año tenga siempre 365 días, en realidad dura algo más. Exactamente 5 horas, 48 minutos y 45,25 segundos más. Redondeando, 6 horas. La reflexión que hizo Julio César vino a ser: "seis por cuatro... Perdemos un día cada cuatro años". Y adjudicado: entre el 23 y el 24 de febrero. Y con el calendario gregoriano, en el siglo XVI, 29 de febrero.
Y, hablando de cosas raras, acabo de leer unas palabras hermosas, pero que casi no se usan:
Sempiterno: que durará siempre; que, habiendo tenido principio, no tendrá fin.
Petricor: Es el nombre que recibe el olor de la lluvia al caer sobre suelos secos.
Resilencia: Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situaciones adversos,
Acendrado: Puro. Sin mancha ni defecto.
Limerencia: Estado mental involuntario, propio de la atracción romántica de una persona hacia otra.
Arrebol: Cuando las nubes adquieren un color rojo al ser iluminadas por los rayos del sol

miércoles, 24 de febrero de 2016

Gracias por estar ahí


Una frase cargada de razón:

"Los pequeños momentos son los que hacen grande la vida".


Esos pequeños momentos son los que te hacen sonreír cuando los recuerdas. A pesar de su tamaño son los que se quedan en nuestro corazón. Un gesto, una palabra dicha o escrita, una nota, un beso...
Pequeñas grandes cosas que hacen que nuestro día sea luminoso a pesar de la lluvia.

Gracias a todos por estar ahí.

lunes, 22 de febrero de 2016

Es una locura...


" Es una locura odiar a todas las rosas porque una te pinchó. Renunciar a todos tus sueños porque uno de ellos no se realizó."
El principito. Antoine Saint-Exupèry

sábado, 20 de febrero de 2016

"A dormir va la rosa/ de los rosales..."

A la satisfacción de terminar un cuadro se une el iniciar otro, que generalmente, se ha ido gestando en la mente mientras pintaba.

Al contemplar la imagen del niño dormido sobre el regazo de su madre, me viene a la cabeza una antigua nana:

A dormir va la rosa 
de los rosales; 
a dormir va mi niño 
porque ya es tarde. 

Mi niño se va a dormir 
con los ojitos cerrados, 
como duermen los jilgueros 
encima de los tejados. 

Este niño tiene sueño, 
muy pronto se va a dormir; 
tiene un ojito cerrado 
y otro no lo puede abrir.


Buenas noches y buen descanso.

viernes, 19 de febrero de 2016

Hora de dormir


Hora de dormir. Hora de apagar las luces. Hora de alcanzar el merecido descanso y mañana a empezar el fin de semana.

"La perfección no se alcanza cuando no hay nada que añadir, sino cuando no queda nada que quitar "
 Antoine de Saint-Exupéry

martes, 16 de febrero de 2016

Sólo se gana lo que se da



Una frase del genial Antonio Machado:

"En cuestiones de cultura y de saber, sólo se pierde lo que se guarda; sólo se gana lo que se da."

Hace un rato, mientras leía frases más o menos ingeniosas, que algunos amigos comparte en facebook, me preguntaba quién será la persona a la que se le ocurren, cómo una frase puede reproducirse miles de veces en unos momentos y quedar vieja y olvidada un poco después. Ello me llevó a pensar en los cuentos infantiles. Suelo contar a mis niños cuentos tradicionales y algunos más actuales. Aunque estos últimos pueden gustarles, no es como los otros, los de siempre, los que se saben de memoria. A veces, cuando acabo el cuento, alguno de ellos siempre dice: "Cuéntalo otra vez". 
Por muchas veces que cuentes Caperucita o los tres cerditos, siempre se asustan cuando aparece el lobo malo, aplauden cuando se quema con el fuego de la chimenea o es apaleado por el cazador.
Lo que más me gusta es hacer que elijan un final, contamos el cuento con dos versiones  y ellos son los que salvan a Caperucita o hacen que el lobo se la coma. Una forma de que empiecen a tomar decisiones por ellos mismos, algo que les servirá para cuando sean mayores, aunque ahora mismo no lo sepan.


sábado, 13 de febrero de 2016

Ofrece tu tiempo


Mientras veo venir al frío cabalgando en las nubes que pasan a toda prisa frente a mi ventana, leo un interesante artículo sobre el tiempo. El tiempo es el mejor regalo para los niños, no sólo para ellos, sino para todos. Apagar la tele, el móvil, dejar a un lado eso que nos entretiene y dedicar nuestro tiempo al que tenemos cerca. Salir de nosotros y compartir lo que llevamos dentro.
Os dejo un fragmento del artículo:

Las prisas son nuestras peores consejeras. Ellas se encargan de robarnos los momentos más preciados y los detalles más maravillosos de la magia de la infancia. Ahora bien, si nos paramos a pensar, quizás podemos ponerle remedio a esto.
Los deberes, ordenar la casa, ducharse, fútbol a las seis, cumpleaños a las ocho, cenar a las diez… Todo el día al trote…y al galope. ¿Qué queremos conseguir con eso? ¿Están disfrutando nuestros niños? ¿Estamos siendo conscientes de lo que nos estamos perdiendo y de lo que les estamos haciendo perder?
Probablemente no. Debemos hacer el ejercicio de reflexionar si ofrecemos TIEMPO a nuestros niños, si jugamos con ellos lo suficiente y si organizamos su día a día reservando momentos en los que nos dediquemos en exclusiva a ellos y a nosotros en conjunción.
Así, es importante que:
  • Dejemos a un lado las prisas desde primera hora del día, despertemos a nuestros niños con cariño y ofrezcamos un desayuno de amor con tranquilidad.
  • Saboreemos cada comida con ellos sin distracciones como la televisión o las revistas. Podemos jugar al veo-veo, podemos hablar sobre las cosas cotidianas y profundizar en la expresión de los sentimientos y emociones.
  • Es bueno preservar “momentos de secretos” en los que solo vayamos a hablar sobre nuestras cosas con total sinceridad.
  • Podemos hacer excursiones a lugares tranquilos, a paisajes naturales y a entornos que nos inviten a explorar y a experimentar juntos.
  • Es bueno bañarnos de vez en cuando en vez de ducharnos a toda prisa.
  • Es esencial dejarles elegir, pues a veces marcamos en exceso su día a día y boicoteamos sus anhelos, expectativas y decisiones.
  • Apagar los móviles y todos aquellos aparatos electrónicos que, como sabemos, absorben nuestra atención.
  • De vez en cuando podemos tirarnos en cualquier lugar de la casa y no hacer absolutamente nada.
  • Buscar juegos que potencien su creatividad, sus inteligencias y su capacidad de sentir.
  • No dejemos que la crianza de nuestros niños la marquen las prisas o las malas costumbres que existen en la actualidad. El mejor regalo no es el centro de mando de los dibujos animados de moda o los últimos muñecos de Disney. El mejor regalo es compartir con ellos el bien más preciado que existe en la vida y que nunca vuelve: el tiempo.

jueves, 11 de febrero de 2016

El mejor ayuno


Leí estos consejos del Papa Francisco sobre cuál es el mejor ayuno. Si la mayoría siguiésemos estos consejos el mundo sería un lugar mejor. 
Para mejorar el mundo no hay nada como empezar por nuestra casa,  por la gente que tenemos más cerca.

EL MEJOR AYUNO 

¿Te animas a ayunar en esta Cuaresma? 

• Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas. 

• Ayuna de descontentos y llénate de gratitud. 

• Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia. 

• Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo. 

• Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios. 

• Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida. 

• Ayuna de presiones y llénate de oración. 

• Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón 

• Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás. 

• Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación. 

• Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros. 

Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de: PAZ, CONFIANZA, ALEGRÍA Y VIDA...


Papa Francisco

lunes, 8 de febrero de 2016

No temas renunciar a lo bueno


Lunes de carnaval. Aprovechando que no tenemos que ir a la escuela, que hace malo fuera, decidí subir al desván. Me propuse colocar y ordenar todo lo que durante años hemos ido subiendo. La tarea parece colosal, y, realmente, lo es.
Al abrir cajas cerradas durante años lo primero que me encontré es polvo sobre ellas. Y al abrirlas para ver su contenido... todo un mundo de recuerdos, el pasado volviendo a esos pasillos polvorientos, mis hijos jugando con aquellos coches y figuras de playmobil, tazos, las sorpresas de los huevos de chocolate, dibujos hechos con lápices de colores, sus firmas vacilantes en los primeros trabajos...  Vuelvo al tiempo de mis veinte años, cajas con mis prendedores para el pelo, el collar con forma de serpiente cuyos ojos brillan incluso en la semioscuridad, pendientes enormes de colores que me gustaban tanto... 

Creo que tardaré más de lo que pensaba.

Una frase para hoy:
"No temas renunciar a lo bueno para ir a lo grandioso"
J. Rockeffeller

miércoles, 3 de febrero de 2016

Si no puedes... te ayudo


Esta tarde pensé descansar, pero luego la cosa se fue complicando, siempre hay algo más que hacer antes del ansiado descanso, "los cinco minutos más de lectura y lo dejo" que suelen convertirse en una hora. "En un rato termino lo que me queda de mi disfraz" , ese rato es de tres horas. 
Al menos me queda la satisfacción de haber disfrutado haciendo esas cosas, bueno cuando la máquina de coser decidió tener vida propia y cortar el hilo a cada paso, ahí me daban ganas de llorar o de hacer lanzamiento de máquina por la ventana, pero pesa demasiado.

Os dejo una frase que me ha gustado, que encierra una gran verdad:

"Si no puedes, te ayudo. Si no sabes te enseño. Pero si no quieres, no hay nada que pueda hacer por ti. "

lunes, 1 de febrero de 2016

Febrero loco...


Dice el refrán que en febrero "ningún día es igual que otro". 

Esta semana se presenta llena de actividad. El viernes celebraremos el carnaval en la escuela. 

Me gusta transformar unos trozos de papel, de plástico y un poco de imaginación en algo que nos podamos poner y por unas horas cambiar, dejar de ser nosotros para ser lo que imaginamos. Los niños son los mejores maestros en esto, son capaces de creer que son una escoba, una vela, un ratón...  sólo con ponerse su disfraz. Este año nos disfrazamos de lluvia, era un secreto hasta que mis niños se lo contaron bajito a sus madres. Aún nos queda trabajo, aprender la letra de la canción del carnaval, que se resiste un poco, terminar los trajes y cruzar los dedos para que el viernes no llueva, ni haga mucho aire que nos haga salir volando. Cruzar los dedos para que a la hora de ponernos los trajes no se caiga ninguna pieza, claro que siempre tenemos cerca el celo y la grapadora.

Os dejo una frase:
"Si tienes el poder de hacer feliz a alguien, hazlo.
El mundo lo necesita."