lunes, 8 de febrero de 2016

No temas renunciar a lo bueno


Lunes de carnaval. Aprovechando que no tenemos que ir a la escuela, que hace malo fuera, decidí subir al desván. Me propuse colocar y ordenar todo lo que durante años hemos ido subiendo. La tarea parece colosal, y, realmente, lo es.
Al abrir cajas cerradas durante años lo primero que me encontré es polvo sobre ellas. Y al abrirlas para ver su contenido... todo un mundo de recuerdos, el pasado volviendo a esos pasillos polvorientos, mis hijos jugando con aquellos coches y figuras de playmobil, tazos, las sorpresas de los huevos de chocolate, dibujos hechos con lápices de colores, sus firmas vacilantes en los primeros trabajos...  Vuelvo al tiempo de mis veinte años, cajas con mis prendedores para el pelo, el collar con forma de serpiente cuyos ojos brillan incluso en la semioscuridad, pendientes enormes de colores que me gustaban tanto... 

Creo que tardaré más de lo que pensaba.

Una frase para hoy:
"No temas renunciar a lo bueno para ir a lo grandioso"
J. Rockeffeller