miércoles, 3 de febrero de 2016

Si no puedes... te ayudo


Esta tarde pensé descansar, pero luego la cosa se fue complicando, siempre hay algo más que hacer antes del ansiado descanso, "los cinco minutos más de lectura y lo dejo" que suelen convertirse en una hora. "En un rato termino lo que me queda de mi disfraz" , ese rato es de tres horas. 
Al menos me queda la satisfacción de haber disfrutado haciendo esas cosas, bueno cuando la máquina de coser decidió tener vida propia y cortar el hilo a cada paso, ahí me daban ganas de llorar o de hacer lanzamiento de máquina por la ventana, pero pesa demasiado.

Os dejo una frase que me ha gustado, que encierra una gran verdad:

"Si no puedes, te ayudo. Si no sabes te enseño. Pero si no quieres, no hay nada que pueda hacer por ti. "