martes, 29 de marzo de 2016

Tras los cristales llueve...



"Llueve, detrás de los cristales llueve y llueve..."

Así dice Serrat en su canción "Balada de otoño". Y es que más que primavera parece que fuésemos a empezar el otoño otra vez.

Ayer, cuando volvía a casa en mi coche, vi a una joven paseando a su perro. Ella iba hablando sola y gesticulando como si estuviera loca. Desde que la gente habla por teléfono con esos auriculares invisibles parecen lunáticos hablando a gritos mientras caminan por las aceras. Al punto recordé un personaje de mi infancia. Fue famoso en Valladolid porque circulaba por el Paseo Zorrilla como si condujese un coche o una moto. Hacía el ruido del motor, saludaba a los viajeros de los autobuses urbanos, paraba en los semáforos... Cuando cambiaban a verde salía disparado sujetando su volante imaginario. Se convirtió en un personaje habitual y todos lo mirábamos con cariño. Era parte del paisaje urbano. 
Me fui de Valladolid y me vine a vivir al pueblo. Sólo lo volví a ver una vez más.
Ahora las aceras de nuestras calles se llenan de "locos" que dejan en el aire sus conversaciones.

sábado, 26 de marzo de 2016

"¡Oh, Cruz de Cristo!" Plegaria del Papa Francisco


Oh Cruz de Cristo, símbolo del amor divino y de la injusticia humana, icono del supremo sacrificio por amor y del extremo egoísmo por necedad, instrumento de muerte y vía de resurrección, signo de la obediencia y emblema de la traición, patíbulo de la persecución y estandarte de la victoria.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo alzada en nuestras hermanas y hermanos asesinados, quemados vivos, degollados y decapitados por las bárbaras espadas y el silencio infame.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los rostros de los niños, de las mujeres y de las personas extenuadas y amedrentadas que huyen de las guerras y de la violencia, y que con frecuencia sólo encuentran la muerte y a tantos Pilatos que se lavan las manos.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los doctores de la letra y no del espíritu, de la muerte y no de la vida, que en vez de enseñar la misericordia y la vida, amenazan con el castigo y la muerte y condenan al justo.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ministros infieles que, en vez de despojarse de sus propias ambiciones, despojan incluso a los inocentes de su propia dignidad.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los corazones endurecidos de los que juzgan cómodamente a los demás, corazones dispuestos a condenarlos incluso a la lapidación, sin fijarse nunca en sus propios pecados y culpas.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los fundamentalismos y en el terrorismo de los seguidores de cierta religión que profanan el nombre de Dios y lo utilizan para justificar su inaudita violencia.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los que quieren quitarte de los lugares públicos y excluirte de la vida pública, en el nombre de un cierto paganismo laicista o incluso en el nombre de la igualdad que tú mismo nos has enseñado.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los poderosos y en los vendedores de armas que alimentan los hornos de la guerra con la sangre inocente de los hermanos.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los traidores que por treinta denarios entregan a la muerte a cualquier persona.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ladrones y en los corruptos que en vez de salvaguardar el bien común y la ética se venden en el miserable mercado de la inmoralidad.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los necios que construyen depósitos para conservar tesoros que perecen, dejando que Lázaro muera de hambre a sus puertas.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los destructores de nuestra «casa común» que con egoísmo arruinan el futuro de las generaciones futuras.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ancianos abandonados por sus propios familiares, en los discapacitados, en los niños desnutridos y descartados por nuestra sociedad egoísta e hipócrita.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en nuestro mediterráneo y en el Mar Egeo convertidos en un insaciable cementerio, imagen de nuestra conciencia insensible y anestesiada.
Oh Cruz de Cristo, imagen del amor sin límite y vía de la Resurrección, aún hoy te seguimos viendo en las personas buenas y justas que hacen el bien sin buscar el aplauso o la admiración de los demás.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los ministros fieles y humildes que alumbran la oscuridad de nuestra vida, como candelas que se consumen gratuitamente para iluminar la vida de los últimos.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en el rostro de las religiosas y consagrados –los buenos samaritanos– que lo dejan todo para vendar, en el silencio evangélico, las llagas de la pobreza y de la injusticia.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los misericordiosos que encuentran en la misericordia la expresión más alta de la justicia y de la fe.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en las personas sencillas que viven con gozo su fe en las cosas ordinarias y en el fiel cumplimiento de los mandamientos.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los arrepentidos que, desde la profundidad de la miseria de sus pecados, saben gritar: Señor acuérdate de mí cuando estés en tu reino.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los beatos y en los santos que saben atravesar la oscuridad de la noche de la fe sin perder la confianza en ti y sin pretender entender tu silencio misterioso.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en las familias que viven con fidelidad y fecundidad su vocación matrimonial.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los voluntarios que socorren generosamente a los necesitados y maltratados.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los perseguidos por su fe que con su sufrimiento siguen dando testimonio auténtico de Jesús y del Evangelio.
Oh Cruz de Cristo, aún hoy te seguimos viendo en los soñadores que viven con un corazón de niños y trabajan cada día para hacer que el mundo sea un lugar mejor, más humano y más justo.
En ti, Cruz Santa, vemos a Dios que ama hasta el extremo, y vemos el odio que domina y ciega el corazón y la mente de los que prefieren las tinieblas a la luz.
Oh Cruz de Cristo, Arca de Noé que salvó a la humanidad del diluvio del pecado, líbranos del mal y del maligno. Oh Trono de David y sello de la Alianza divina y eterna, despiértanos de las seducciones de la vanidad. Oh grito de amor, suscita en nosotros el deseo de Dios, del bien y de la luz.
Oh Cruz de Cristo, enséñanos que el alba del sol es más fuerte que la oscuridad de la noche. Oh Cruz de Cristo, enséñanos que la aparente victoria del mal se desvanece ante la tumba vacía y frente a la certeza de la Resurrección y del amor de Dios, que nada lo podrá derrotar u oscurecer o debilitar. Amén.

viernes, 25 de marzo de 2016

El pregón de las Siete Palabras


Un año más resonó desde la Plaza Mayor de Valladolid el Sermón de las Siete Palabras. A pesar de no poder estar allí puedo ver la plaza llena de gente que aguarda el inicio de este acto único. Una mañana gris y triste de primavera.

 A través de las ondas llega a mi casa el sonido de las palabras del predicador, este año, el dominico Luis Miguel García Palacios.
"¡Abrid vuestras ventanas y balcones, ciudadanos..!" ha arrancado el soneto entonado por el pregonero de la Cofradía de las Siete Palabras, Álvaro Gimeno, que acompañado de otros cofrades-jinetes se han encargado de anunciar el sermón por las calles y plazas de la ciudad.
El ritual ha comenzado a las 8.30 horas de la mañana, cuando los jinetes, con su clásica túnica color blanco hueso y capirotes y cíngulos rojos de la Cofradía de las Siete Palabras, han llegado hasta las puertas del Arzobispado de Valladolid, donde han recibido el pergamino con el pregón de manos del cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez.
Tras recoger el texto, los jinetes recorrerán las principales calles de la ciudad en las que, tras el oportuno toque sostenido de cornetín que anuncia el principio y final de cada posta, el habitual pregonero dará lectura a la convocatoria en una docena de puntos distintos de la capital.
"Qué entre en vuestras almas la semilla y crezca así, en vuestros corazones, el Árbol de la Vida y los Perdones. Que cada casa sea una capilla, en esta ciudad, dentro de Castillay León donde hoy, entre cruces y guiones, al filo de que cumpla la mañana, una voz lanzará a los cuatro vientos, como de un manantial que fluye y mana: las Palabras de Cristo... Sus lamentos", ha proclamado el pregón.
Esta tradición procesional se remonta al 7 de abril de 1944, fecha desde la que en cada Viernes Santo o de la Cruz, un grupo de cofrades de las Siete Palabras a caballo convocan a los fieles desde primeras horas de la mañana para asistir al Sermón que se pronuncia en la Plaza Mayor, siguiendo las costumbres de los siglos XVI y XVII.
Tras la penúltima parada, en las inmediaciones de la Iglesia de Santiago, los jinetes, acompañados del resto de los cofrades y de los siete pasos correspondientes a las siete últimas palabras que Cristo dijo en la cruz, comenzará un desfile procesional que finalizará en la Plaza Mayor y el correspondiente Sermón.

jueves, 24 de marzo de 2016

Jueves Santo:Día del amor fraterno


Esta mañana vi una viñeta que compartía una amiga. En ella se veía a Dios, Buda y Alá sentados en nubes. Dios preguntaba si alguno había dicho: "Mátense  los unos a los otros" A lo que los otros respondían que no.

Las noticias de estos días abren con las imágenes del atentado en Bélgica. Hasta que otros muertos tapen a estos muertos.

Hoy, día del Amor Fraterno, es el día en el que Cristo instituyó la Eucaristía.

¿Qué celebramos?

El Jueves Santo se celebra:
  •  La Última Cena.
  •  El Lavatorio de los pies,
  •  La institución de la Eucaristía y del Sacerdocio
  • La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.
En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al altar y, en una Misa solemne, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos.

En la Misa vespertina, antes del ofertorio, el sacerdote celebrante toma una toalla y una bandeja con agua y lava los pies de doce varones, recordando el mismo gesto de Jesús con sus apóstoles en la Última Cena.

a)Lecturas bíblicas:

Libro del Éxodo 12, 1-8. 11-14; Primera carta del apóstol San Pablo a los corintios 11, 23-26; Evangelio según San Juan 13, 1-15.

b) La Eucaristía

Este es el día en que se instituyó la Eucaristía, el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo bajo las especies de pan y vino. Cristo tuvo la Última Cena con sus apóstoles y por el gran amor que nos tiene, se quedó con nosotros en la Eucaristía, para guiarnos en el camino de la salvación.
Todos estamos invitados a celebrar la cena instituida por Jesús. Esta noche santa, Cristo nos deja su Cuerpo y su Sangre. Revivamos este gran don y comprometámonos a servir a nuestros hermanos.

c) El lavatorio de los pies

Jesús en este pasaje del Evangelio nos enseña a servir con humildad y de corazón a los demás. Este es el mejor camino para seguir a Jesús y para demostrarle nuestra fe en Él. Recordar que esta no es la única vez que Jesús nos habla acerca del servicio. Debemos procurar esta virtud para nuestra vida de todos los días. Vivir como servidores unos de otros.
d)La noche en el huerto de los Olivos

Lectura del Evangelio según San Marcos14, 32-42.: 

Reflexionemos con Jesús en lo que sentía en estos momentos: su miedo, la angustia ante la muerte, la tristeza por ser traicionado, su soledad, su compromiso por cumplir la voluntad de Dios, su obediencia a Dios Padre y su confianza en Él. Las virtudes que nos enseña Jesús este día, entre otras, son la obediencia, la generosidad y la humildad.

Los monumentos y la visita de las siete iglesias 

Se acostumbra, después de la Misa vespertina, hacer un monumento para resaltar la Eucaristía y exponerla de una manera solemne para la adoración de los fieles.
La Iglesia pide dedicar un momento de adoración y de agradecimiento a Jesús, un acompañar a Jesús en la oración del huerto. Es por esta razón que las Iglesias preparan sus monumentos. Este es un día solemne.

En la visita de las siete iglesias o siete templos, se acostumbra llevar a cabo una breve oración en la que se dan gracias al Señor por todo su amor al quedarse con nosotros. Esto se hace en siete templos diferentes y simboliza el ir y venir de Jesús en la noche de la traición. Es a lo que refieren cuando dicen “traerte de Herodes a Pilatos”.
Por: Teresa Vallés

lunes, 21 de marzo de 2016

Oración por los enfermos


Hay semanas que empiezan tristes y nubladas. No sólo con ese cielo amenazando lluvia, amenazando con no dejar salir las procesiones que durante un año preparan los cofrades. 
También, son tristes porque llegan cargadas de enfermedades y muertes. La madre de un compañero, el padre de una querida amiga, la enfermedad grave de la madre de otra amiga...
Hay veces que hasta nos faltan las palabras ante el dolor, lo único que se me ocurre, además de estar al lado de esas amigas, es elevar una oración:

Señor, Tú conoces mi vida y sabes mi dolor. Has visto mis ojos llorar, mi rostro entristecerse.
Mi cuerpo lleno de dolencias y mi alma traspasada por la angustia.
Lo mismo que te pasó a ti cuando, camino de la cruz, todos te abandonaron.
Hazme comprender tus sufrimientos y, con ellos, el amor que Tú nos tienes.
Y que yo también aprenda que uniendo mis dolores a los tuyos, tienen un valor redentor por mis hermanos.
Ayúdame a sufrir con amor, hasta con alegría.
Si no es posible que “pase de mí este cáliz” te pido por todos los que sufren:
Por los enfermos como yo, por los pobres, los abandonados,
los desvalidos, los que no tienen cariño ni comprensión y se sienten solos.
Señor, haz que estas dolencias que me aquejan me purifiquen, me hagan más humano,
Me transformen y me acerque más a Ti.
Amén.

Juan Pablo II

domingo, 20 de marzo de 2016

Primavera

Este año nos llega todo a la vez, como si hubiera prisa. 
Llega la primavera acompañando al Domingo de Ramos. Menos mal que no llegó la lluvia y dejó que procesionara "la Borriquilla".

Llega la primavera y vuelve a mi memoria el bello poema de Gabriela Mistral:

Doña Primavera 
viste que es primor, 
viste en limonero 
y en naranjo en flor. 

Lleva por sandalias 
unas anchas hojas, 
y por caravanas 
unas fucsias rojas. 

Salid a encontrarla 
por esos caminos. 
¡Va loca de soles 
y loca de trinos! 

Doña Primavera 
de aliento fecundo, 
se ríe de todas 
las penas del mundo... 

No cree al que le hable 
de las vidas ruines. 
¿Cómo va a toparlas 
entre los jazmines? 

¿Cómo va a encontralas 
junto de las fuentes 
de espejos dorados 
y cantos ardientes? 

De la tierra enferma 
en las pardas grietas, 
enciende rosales 
de rojas piruetas. 

Pone sus encajes, 
prende sus verduras, 
en la piedra triste 
de las sepulturas... 

Doña Primavera 
de manos gloriosas, 
haz que por la vida 
derramemos rosas: 

Rosas de alegría, 
rosas de perdón, 
rosas de cariño, 
y de exultación.

sábado, 19 de marzo de 2016

Día del padre


"Nada es tan contagioso como el Ejemplo"

Amaneció lloviendo, como si hasta el cielo estuviera triste. Y, es que el año pasado con la recuperación  no me fui consciente de la pérdida. Este año ha sido diferente, preparar con los niños el regalo para el padre ha sido difícil, yo no podría llevárselo.

Después, a media mañana, paró la lluvia. Una forma de decirme lo afortunada que he sido por poder estar tantos años a su lado, poder estar con él hasta el último momento. 
Así que, a pesar de su ausencia física, siento que está a mi lado. Me queda su ejemplo para seguir enseñándome el camino que tengo que seguir para intentar ser una persona honesta y trabajadora, como siempre lo fue mi padre.

¡Feliz día, papá!

lunes, 14 de marzo de 2016

Duele la ausencia


Después de varios días buscando algo especial para el día del padre, hoy nos hemos puesto manos a la obra.
Mientras les hacía unas fotos esta mañana, recordé que otros años yo también me hacía una foto, igual que mis niños. Preparaba el regalo para que les sirviera de modelo, y lo hacía con todo el cariño porque se lo daría a mi padre.
Este año, sin embargo, no podré llevárselo. No podré ver su cara al desenvolver el paquete, ni le oiré decir: "Gracias, hija" Ni le dirá a mi madre que lo coloque donde él pueda verlo.

Pasa el tiempo y la ausencia sigue doliendo, más en estos días especiales. Lo que no sé es hasta cuando.

Gracias a Dios, tengo a mis niños que son una especie de "quitapenas". Esta mañana leímos la palabra "Achuchón" en un cuento. Algunos no sabían lo que significaba, así que se achucharon unos a otros. De pronto a uno se le ocurrió decir: "Ahora uno gigante" y un segundo después me encontré sepultada bajo sus abrazos y su cariño.

Buenas noches.

sábado, 12 de marzo de 2016

En el silencio


En la escuela estamos estudiando la cultura de los indios nativos de América. Mientras buscaba material para llevarlo a mi aula, encontré una oración Cherokee. Palabras que si todos pusiéramos en práctica, mejoraría nuestra vida y la relaciones con los que tenemos más cerca.

"Ayúdame a hablar la verdad, y a escuchar con mente abierta cuando otros hablan, ayúdame a recordar que la paz se puede encontrar en el silencio."

miércoles, 9 de marzo de 2016

"Azules son las horas"


Dijo Joan Didion en «Noches azules»: «Los recuerdos son las cosas que ya no quieres recordar». Aunque no puedas desprenderte de ellas.

También están esos recuerdos que no son verdad, a pesar de recordarlos perfectamente. Puedes recordar sitios, situaciones... con todo lujo de detalles, pero no son ciertos porque tú ni habías nacido cuando sucedieron.

El otro día escuché en la radio una entrevista a Inés Martín Rodrigo sobre su primera obra: "Azules son las horas". Cuenta la historia de Sofía Casanova que podría decirse fue la primera mujer española corresponsal de guerra. Además de interesarme lo que contaban sobre la vida de Sofía, lo que más me gustó fue el título del libro.

Las horas azules podían ser esas que te traen la calma y el sosiego, las horas de los sueños y de los recuerdos.

sábado, 5 de marzo de 2016

Una habitación sin libros...


Leí esta mañana:
"Una habitación sin libros es como una persona sin alma"

Aquí, desde donde escribo, estoy rodeada por cientos de ellos. Toda una vida coleccionando, comprando, recibiendo libros como regalo. En mi adolescencia empecé a formar mi biblioteca. La primera colección que compré tenía un título más grande que los libros que la formaban: "Las 100 grandes obras de la literatura universal". Cada viernes compraba el tomo correspondiente y lo iba leyendo en el tren que me llevaba a casa de mis padres. En alguno de ellos queda un viejo billete, testigo de esos viajes. 
Año tras año, las estanterías se han ido llenando de diferentes títulos. Algunos los compré porque me enamoré de la portada, otros porque era fiel seguidora de su autor, compraba el último que había publicado hasta que su muerte me dejó un poco huérfana de sus palabras, otros para llevarlos a la escuela, segura de que a mis niños les encantarían aquellas ilustraciones o aquella historia.
Llegaron mis hijos y con ellos nuevos títulos que disfrutábamos a cualquier hora del  día o de la noche, alguno nos lo sabíamos de memoria: "Agua caliente en el baño, agua más fría en el mar...."

Los libros son fieles compañeros de muchas horas, algunos tan amados que los relees de vez en cuando, otros insoportables, esos que guardan el marcapáginas en las primeras hojas, imposible seguir adelante con ellos. 

Cualquier sitio es bueno para tener uno: en la mesilla de noche, en la cocina para consultar esa receta nueva, sobre la mesa... ¿Dónde tienes los tuyos?

Buen fin de semana a todos, a pesar del frío que amenaza con quedarse durante toda la semana.