lunes, 21 de marzo de 2016

Oración por los enfermos


Hay semanas que empiezan tristes y nubladas. No sólo con ese cielo amenazando lluvia, amenazando con no dejar salir las procesiones que durante un año preparan los cofrades. 
También, son tristes porque llegan cargadas de enfermedades y muertes. La madre de un compañero, el padre de una querida amiga, la enfermedad grave de la madre de otra amiga...
Hay veces que hasta nos faltan las palabras ante el dolor, lo único que se me ocurre, además de estar al lado de esas amigas, es elevar una oración:

Señor, Tú conoces mi vida y sabes mi dolor. Has visto mis ojos llorar, mi rostro entristecerse.
Mi cuerpo lleno de dolencias y mi alma traspasada por la angustia.
Lo mismo que te pasó a ti cuando, camino de la cruz, todos te abandonaron.
Hazme comprender tus sufrimientos y, con ellos, el amor que Tú nos tienes.
Y que yo también aprenda que uniendo mis dolores a los tuyos, tienen un valor redentor por mis hermanos.
Ayúdame a sufrir con amor, hasta con alegría.
Si no es posible que “pase de mí este cáliz” te pido por todos los que sufren:
Por los enfermos como yo, por los pobres, los abandonados,
los desvalidos, los que no tienen cariño ni comprensión y se sienten solos.
Señor, haz que estas dolencias que me aquejan me purifiquen, me hagan más humano,
Me transformen y me acerque más a Ti.
Amén.

Juan Pablo II