martes, 3 de mayo de 2016

Los cuatro pilares del exceso


Casualmente hace un rato vi un vídeo que compartía una amiga. Me pareció muy interesante y busqué algo más sobre lo que aparecía. Encontré el artículo completo, merece la pena leerlo. Qué bueno sería volver al tiempo en los que los niños eran niños y la infancia no era una carrera contrarreloj, sino unos maravillosos años.

LOS CUATRO PILARES DEL EXCESO por Kim John Payne

Naturalmente, como padres queremos dar a nuestros hijos el mejor comienzo de la vida. Si un poco es bueno, creemos que más es mejor, ¿es así?
Los inscribimos en un sinfín de actividades: fútbol, música, artes marciales, gimnasia, ballet. Programamos citas de juego con precisión y además llenamos cada espacio en sus habitaciones con libros educativos, dispositivos y juguetes. Con tantas cosas los niños se sienten ciegos y abrumados por la elección.
La simplicidad en la crianza que propongo anima a los padres a proporcionar un menor número de juguetes para que los niños puedan participar más profundamente con los que ya tienen.
Considero que la educación del niño promedio de nuestras ciudades descansa sobre cuatro pilares de exceso:
Tener demasiadas cosas.
Escoger entre demasiadas opciones.
Recibir demasiada información.
Vivir a una excesiva velocidad.

Cuando los niños se sienten abrumados pierden el valioso tiempo de inactividad que necesitan para explorar, reflexionar y liberar las tensiones. Demasiadas opciones erosionan la felicidad, robando a los niños el regalo de aburrimiento, que fomenta la creatividad y el aprendizaje autodirigido.
Entonces, ¿cómo nosotros, como padres podemos proteger a nuestros hijos en esta nueva sociedad "normal" se ha creado?
Es muy simple, digamos que no.
Filtremos ocupaciones innecesarias y simplifiquemos su vida. No hablemos sobre el calentamiento global en la mesa con un niño de siete años. Veamos las noticias después de que nuestros niños estén dormidos. Quitemos los juguetes y juegos excesivos de la habitación de nuestro hijo. Recreemos y honremos la infancia.