jueves, 28 de julio de 2016

"Atrévanse a ser felices"


Estas palabras se las dedicó el Papa Francisco a los jóvenes.

Atreverse a ser feliz es, a veces, mucho más difícil de lo que podríamos creer.

Ante la pregunta de un periodista argentino: "¿Cuál es la fórmula de la felicidad?" el Papa respondió:

1. Vive y deja vivir. “Acá los romanos tienen un dicho y podríamos tomarlo como un hilo para tirar de la fórmula esa que dice: ‘Anda adelante y deja que la gente vaya adelante’. Vive y deja vivir, es el primer paso de la paz y la felicidad”.

2. Darse a los demás. “Si uno se estanca, corre el riesgo de ser egoísta. Y el agua estancada es la primera que se corrompe”.



3. Moverse remansadamente. “En Don Segundo Sombra (novela argentina de Ricardo Güiraldes), el protagonista dice que de joven era un arroyo pedregoso que se llevaba por delante todo… y que en la vejez se sentía en movimiento, pero lentamente remansado. Es la capacidad de moverse con benevolencia y humildad, el remanso de la vida. Los ancianos tienen esa sabiduría, son la memoria de un pueblo”.

4. Jugar con los chicos. “El consumismo nos llevó a esa ansiedad de perder la sana cultura del ocio, leer, disfrutar del arte. Ahora confieso poco, pero en Buenos Aires confesaba mucho y cuando venía una mamá joven le preguntaba: ‘¿Cuántos hijos tienes? ¿Juegas con tus hijos?’ Y era una pregunta que no se esperaba, pero yo le decía que jugar con los chicos es clave, es una cultura sana.”

5. Compartir los domingos con la familia. “El otro día, en Campobasso, fui a una reunión entre el mundo de la universidad y el mundo obrero, todos reclamaban el domingo no laborable. El domingo es para la familia”.

6. Ayudar a los jóvenes a conseguir empleo. “Hay que ser creativos con esta franja. Si faltan oportunidades, caen en la droga. Y está muy alto el índice de suicidios entre los jóvenes sin trabajo… No alcanza con darles de comer: hay que inventarles cursos de un año de plomero, electricista, costurero. La dignidad te la da el llevar el pan a casa”.

7. Cuidar la naturaleza. “Hay que cuidar la creación y no lo estamos haciendo. Es uno de los desafíos más grandes que tenemos”.

8. Olvidarse rápido de lo negativo. “La necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima, es decir: yo me siento tan abajo que en vez de subir, bajo al otro. Olvidarse rápido de lo negativo es sano”.

9. Respetar al que piensa distinto. “Podemos inquietar al otro desde el testimonio, para que ambos progresen en esa comunicación, pero lo peor que puede haber es el proselitismo religioso, que paraliza: ‘Yo dialogo contigo para convencerte’, no. Cada uno dialoga desde su identidad. La Iglesia crece por atracción, no por proselitismo”.

10. Buscar activamente la paz. “Estamos viviendo en una época de mucha guerra. En África parecen guerras tribales, pero son algo más. La guerra destruye. Y el clamor por la paz hay que gritarlo. La paz a veces da la idea de quietud, pero nunca es quietud, siempre es una paz activa”.

lunes, 25 de julio de 2016

Cosas que llaman la atención


Hay cosas que llaman poderosamente tu atención sin saber por qué.
Esta tarde estaba mirando una vieja casa, faltaban algunos cristales en las ventanas y había hierbas secas en el tejado. Parecía abandonada. Me fijé entonces un balcón de barandilla oxidada. Una cuerda lo cruzaba de lado a lado. En ella siete calcetines tendidos secándose bajo el implacable sol castellano.
Algunos piensan que los campos de Castilla son monótonos, nada más lejos de la realidad. De vuelta a casa lo pude comprobar. Las tierras que estuvieron sembradas de cereal, ahora están segadas. El grano en las naves y en las tierras las pacas, unas apiladas guardando equilibrio, otras diseminadas por las tierras. Unas rectangulares, otras cilíndricas... de lejos se ven tan pequeñas que parecen ovejas tomando el sol.
Mientras tanto, otras parcelas se llenan de luz y color con los girasoles que, por la tarde, bajan sus cabezas. Será por la tristeza de no ver el sol. 
Están esos terrenos sin cultivar. En primavera estuvieron verdes, llenos de flores , ahora los cardos secos se levantan hacia el cielo como si quisieran alcanzarlo.

Y finalmente, el cielo. Un cielo limpio y grande. En ocasiones, se ven unas nubes de polvo suspendidas en él. Nos marcan el lugar en el que algún labrador está trabajando.
Un cielo que, decía Miguel Delibes, "si es alto es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo." 

sábado, 23 de julio de 2016

"Quiero proponerle un abrazo"


Después de varios días sin internet en casa porque el router decidió romperse, como la botella de aceite que hizo un salto mortal sin red y estalló contra el suelo de la cocina, ni a mi peor enemigo le deseo esto. Como decía, después de varios días sin internet, de hacer cientos de cosas que hacía cuando no había ordenadores, de echar de menos a mis amigos virtuales con los que sólo me puedo comunicar por este medio, hoy estoy de vuelta.
¿Qué es lo que más te apetece cuando vuelves a ver a un amigo? 
Darle un abrazo, uno grande, apretado, de los que casi duelen las costillas o te dejan sin respiración, pero que te hacen sumamente feliz. 
Decía Julio Cortázar:

"Yo quiero proponerle a usted un abrazo, uno fuerte, duradero, hasta que todo nos duela.
Al final será mejor que me duela el cuerpo por quererle, y no que me duela el alma por extrañarle."

lunes, 18 de julio de 2016

En otro tiempo



No nos damos cuenta del valor de algunas cosas hasta que nos vemos privados de ellas, como el agua, por ejemplo. Desde anoche no tenemos agua. Abres el grifo y te quedas mirando como una tonta, como si a fuerza de mirar empezara a salir el líquido elemento. En estos casos comprendes el sacrificio de esas mujeres que van a buscar agua cada día con un cántaro en la cabeza y un bebé en la espalda. Sólo que nosotros no tenemos fuente ni río al que acudir.

En los veranos de mi infancia íbamos a casa de mi abuela paterna. Entonces no había agua corriente en las casas. Con mi tía nos acercábamos a una fuente donde llenar el cántaro con agua. Allí, la jóvenes, hablaban y reían olvidándose del tiempo, hasta que se metían prisa unas a otras pensando en la reprimenda de sus madres por llegar tarde a casa. 
Era los tiempos en los que, en los pueblos (o aldeas como le gusta decir a mi amiga Viviana) las mujeres se sentaban a la puerta de las casas  en sillas bajas de enea a repasar la ropa blanca o a coser primorosamente el ajuar que luego expondrían si la moza llegaba a casarse.

Son recuerdos de otro tiempo en el que no había tecnología sofisticada como ahora. 
Dice mi admirado Miguel Delibes:
"El progreso no sirve... si éste «ha de traducirse inexorablemente en un aumento de la incomunicación y la violencia, de la autocracia y la desconfianza, de la injusticia y la prostitución del medio natural, de la explotación del hombre por el hombre y de la exaltación del dinero como único valor»

viernes, 15 de julio de 2016

Espero...


Parte de nuestro tiempo lo pasamos esperando:

Esperamos el autobús, puede ser unos segundos o unos minutos.
Esperamos que se ponga el semáforo en verde, los ojos fijos en las luces de colores para acelerar en cuanto cambie y salgamos hasta el próximo semáforo.
Esperamos una carta que tarde en llegar, ahora con los correos electrónicos la espera es mucho menor.
Esperamos que el ordenador se actualice para poder abrir el correo, siempre decide actualizarse cuando más prisa tenemos.
Esperamos, o desesperamos más bien, que el operador de turno nos atienda mientras una máquina te va diciendo: "Todos nuestros operadores están ocupados en este momento, por favor manténgase a la espera."
Esperamos nueve meses para venir al mundo.
Esperamos ver en su cara la primera sonrisa, escuchar su primera palabra...
Esperamos que tras el llanto llegue la risa, que tras la noche el día...
A veces esperamos en silencio, en soledad, y otras, en compañía.

"- Espero
- ¿Qué esperas?
- Espero volverte a ver..."



jueves, 14 de julio de 2016

¿Cómo hemos llegado aquí?


El otro día alguien muy cercano me preguntaba entre sollozos: "¿Cómo hemos llegado aquí?".
Cómo se llega a una situación de incomunicación entre los miembros de una familia, a un no querer saber nada de tus seres queridos. Pensándolo me di cuenta que de la misma manera en la que te vas enamorando de alguien, poco a poco, casi sin darte cuenta, algo parecido ocurre en el caso contrario.
Cosas que duelen en el alma y que no se hablan, malos entendidos que no se aclaran, el orgullo que nos impide aproximarnos al otro, el no querer dar el primer paso hacia el otro, el callarnos dejando que esa voz interior magnifique los hechos y llegue un momento que no sepamos bien qué es lo que pasó realmente.
Va pasando el tiempo, los meses, los años... la distancia cada vez es mayor. Y el miedo a no saber cómo reaccionará el otro si me acerco es tan fuerte que nos paraliza.

Se nos está olvidando pedir perdón pero también perdonar. Como también nos cuesta decir "Te quiero", aunque creamos que el otro lo sabe es importante repetirlo cada día.

martes, 12 de julio de 2016

Sigue a tu corazón


Emilio Duró es un profesor, empresario y conferenciante español que desde hace años trabaja asesorando a todo tipo de empresas. En un momento de su vida Emilio Duró tuvo un problema personal y comenzó a preguntarse qué le pasaba y por qué había gente que a pesar de tener aparentemente todo en la vida, era infeliz.

 "Sigue a tu corazón"

"El cerebro y el corazón, el eterno binomio fantástico. Pensamos demasiado y no nos dejamos llevar. Si tienes que tomar una decisión y tienes dudas, tu corazón ya te habrá dicho cuál es la respuesta, pero no la has escuchado.

Seguir a tu corazón es complicado, porque arriesgarás y podrás equivocarte, pero tendrás la satisfacción de hacer lo que realmente deseas, lo que pone una sonrisa en tu cara y hace que tu corazón se acelere. Busca tu pasión y deja latir fuerte a tu corazón."

A. Álvaro Fariñas


domingo, 10 de julio de 2016

Los beneficios de los abrazos


Un interesante artículo acerca de los beneficios de los abrazos: 

"Para la mayoría de las personas un abrazo representa apoyo, felicidad, cercanía y una forma de expresar lo que sentimos hacia los demás; sin embargo, los beneficios de los abrazos son más extensos, porque impactan directamente en tu salud.

Científicos de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, aseguran que una persona necesita recibir abrazos y caricias desde sus primeros años de vida, para evitar que sus neuronas mueran por la ausencia del contacto físico.

La importancia de este contacto físico aumenta con el tiempo, por ejemplo, un estudio de la Universidad de Carolina del Norte sugiere que cuando otras personas nos tocan o abrazan se incrementan los niveles de oxitocina en la sangre, mejor conocida como la hormona del amor.

Por ello, es una terapia ideal para reducir la depresión, soledad, ansiedad, estrés y sanar tu cuerpo, pero, ¿qué otros cambios genera en tu cuerpo un abrazo? ¡Conócelos!

¡Abraza y experimenta cambios en tu cuerpo!


1. Incrementa tu confianza y seguridad
2. Reduce los sentimientos de enojo y apatía
3. Favorece la felicidad y mejora tu estado de ánimo al elevar la serotonina
4. Fortalece tu sistema inmune al aumentar la producción de glóbulos blancos
5. Incrementa tu autoestima
6. Relaja los músculos
7. Libera la tensión del cuerpo al equilibrar el sistema nervioso
8. Disminuyen la presión arterial
9. Reduce el riesgo de padecer demencia
10. Rejuvenece tu cuerpo al estimular el nivel de oxígeno en la sangre

De acuerdo con VirginiaSatir, psicoterapeuta familiar, asegura que se necesitan cuatro abrazos al día para sobrevivir, ocho como mantenimiento y12 para el crecimiento personal. Y tú, ¿cuántos abrazos das al día?"

viernes, 8 de julio de 2016

La belleza


Decía Frida Kahlo:

"La belleza y la fealdad son un espejismo, porque los demás terminan viendo nuestro interior."

¿Dónde está la belleza? Supongo que dependerá del gusto de cada uno, también de las modas, de la cultura a la que pertenezcamos.

Es verdad que en este mundo en el que vivimos presos de la prisa, parece que no tenemos tiempo para descubrir la belleza que nos rodea. Belleza de las cosas simples: una flor, un arcoiris tras la tormenta, el agua que mana de una fuente... Pero, también, belleza en nuestras imperfecciones: las arrugas de los ojos dicen cuánto has reído, las cicatrices hablan de las batallas que ganaste a la enfermedad...

Qué bueno sería que cada día tomáramos un momento para sentarnos y saborear lo bello de la vida que nos rodea. Sólo es cuestión de proponérselo. ¿Lo intentas?


jueves, 7 de julio de 2016

Sonríe


Esta mañana salí pronto de casa. El sol no había empezado a calentar y daba gusto caminar por las calles vacías . El frescor de la mañana invitaba a caminar. Algo llamó mi atención. En el suelo, junto a la tapia del Convento un viejo y sucio gorro de lana. Estaba mojado y con barro, abandonado... Creo que llamó mi atención porque uno no espera encontrar un gorro de invierno en pleno verano. O porque me recordó a personas que están solas y tristes, que esperan que alguien se acuerde de ellas, que las llame, que las dedique un poco de su tiempo... Si pensamos un poco, enseguida encontraremos a alguien que nos necesita

Ahora que empieza a hacer calor es hora de bajar las persianas de casa para intentar conservar algo del frescor de la noche os dejo un frase para tener un buen día:

"Sé amable, da las gracias y sonríe."

domingo, 3 de julio de 2016

El manzano


Un cuento para esta tarde de domingo. Un cuento que leí hace mucho tiempo y que hoy he vuelto a encontrar por casualidad. Un cuento para dar gracias a Dios por nuestros padres, para amarlos y respetarlos mientras estén a nuestro lado.

Hace mucho tiempo existía un enorme manzano. Un pequeño niño lo amaba mucho y todos los días jugaba alrededor de él. Trepaba al árbol hasta el tope, comía sus manzanas y tomaba una siesta bajo su sombra.
El amaba al árbol y el árbol amaba al niño. Pasó el tiempo y el pequeño niño creció y el nunca más volvió a jugar alrededor del enorme árbol. Un día el muchacho regresó al árbol y escuchó que el árbol le dijo triste: "¿Vienes a jugar conmigo?". Pero el muchacho contestó: "Ya no soy el niño de antes que jugaba alrededor de enormes árboles. Lo que ahora quiero son juguetes y necesito dinero para comprarlos".
"Lo siento, dijo el árbol, pero no tengo dinero... Te sugiero que tomes todas mis manzanas y las vendas. De esta manera tú obtendrás el dinero para tus juguetes". El muchacho se sintió muy feliz. Tomó todas las manzanas y obtuvo el dinero y el árbol volvió a ser feliz. Pero el muchacho nunca volvió después de obtener el dinero y el árbol volvió a estar triste.
Tiempo después, el muchacho regresó y el árbol se puso feliz y le preguntó: "¿Vienes a jugar conmigo?". Dijo él: "No tengo tiempo para jugar. Debo de trabajar para mi familia. Necesito una casa para compartir con mi esposa e hijos. ¿Puedes ayudarme?"... " Lo siento, pero no tengo una casa, pero... tu puedes cortar mis ramas y construir tu casa". El joven cortó todas las ramas del árbol y esto hizo feliz nuevamente al árbol, pero el joven nunca más volvió desde esa vez y el árbol volvió a estar triste y solitario.
Cierto día de un cálido verano, el hombre regresó y el árbol estaba encantado. "Vienes a jugar conmigo?, le preguntó el árbol. El hombre contestó: "Estoy triste y volviéndome viejo. Quiero un bote para navegar y descansar. ¿Puedes darme uno?". El árbol contestó: "Usa mi tronco para que puedas construir uno y así puedas navegar y ser feliz". El hombre cortó el tronco y construyó su bote. Luego se fue a navegar por un largo tiempo.
Finalmente regresó después de muchos años y el árbol le dijo: "Lo siento mucho, pero ya no tenga nada que darte ni siquiera manzanas". El hombre replicó "No tengo dientes para morder, ni fuerza para escalar... Por ahora ya estoy viejo". Entonces el árbol emocionado le dijo: "Realmente no puedo darte nada.... la única cosa que me queda son mis raíces muertas". Y el hombre contestó: "Yo no necesito mucho ahora, solo un lugar para descansar. Estoy tan cansado después de tantos años".
"Bueno,las viejas raíces de un árbol, son el mejor lugar para recostarse y descansar. Ven siéntate conmigo y descansa". El hombre se sentó junto al árbol y éste, feliz y contento, sonrió con lágrimas.

Moraleja: Esta puede ser la historia de cada uno de nosotros. El árbol son nuestros padres. Cuando somos niños, los amamos y jugamos con ellos... Cuando crecemos los dejamos, sólo regresamos a ellos cuando los necesitamos o estamos en problemas. No importa lo que sea, ellos siempre están allí para darnos todo lo que puedan y hacernos felices. Tú puedes pensar que el muchacho es cruel contra el árbol, pero es así como muchos de nosotros tratamos a nuestros padres.

sábado, 2 de julio de 2016

Verano


Sé que estamos en verano porque lo dice el calendario, sin embargo no me lo parece. 
Esta noche se ha levantado el viento, "amargacenas" lo llaman aquí. Un aire frío que mueve las persianas, las golpea y hacen que suenen como un concierto raro en el que se mezclan ladridos lejanos, los balidos de las ovejas y las voces de los niños que juegan en la plaza.

Os dejo una frase:

"No cualquiera se vuelve loco, esas cosas hay que merecerlas."
Julio Cortázar