miércoles, 7 de septiembre de 2016

Lagunas educacionales


Dice Isabel Allende:

A cada rato uno naufraga en lagunas educacionales. Cuando hay que detener un taxi uno piensa por qué diablos no enseñan a silbar desde el primer grado. O a desengrasar ollas, salir de un ascensor atascado, cambiar un caucho o llenar un formulario.

Ahora que empieza el curso escolar podemos intentarlo. Bueno lo de silbar no, a mi no me enseñaron y no soy capaz de hacerlo. En cuanto al ascensor... en el pueblo no tenemos. Cambiar la rueda de un coche... tampoco, para eso llamas al seguro y el de la grúa te la cambia.
Yo prefiero enseñar a mis niños a apreciar la belleza del arte, a disfrutar con la música y las canciones.

Dentro de un rato apreciaremos la magia de los fuegos artificiales. Suben silbando hacia el negro de la noche y estallan cayendo en luminosas cascadas de pequeñas luces.