sábado, 3 de septiembre de 2016

Llegan las ferias


Las ferias de día parecen un amasijo de hierros colocados aquí y allá. Tejadillos de casetas colocados a ambos lados de las calles del recinto ferial. Pero al llegar la noche todo cambia. Las luces de colores iluminan el cielo de la ciudad. Desde lejos parecen llamarte, te animan a sumergirte en un mundo de ruido y música. Y mientras algunos gritan sus grandes premios: "¡Qué alegría, qué alboroto: Otro Perrito Piloto!", el humo y el olor a churros te llega mezclado con pompas de jabón, risas y gritos provenientes de las atracciones.
Un año más comienzan las Fiestas  y las Ferias llegan a nuestras ciudades. La parte negativa es cómo deja la gente las calles. Una suciedad tan grande que supone un doble esfuerzo para los encargados de la limpieza municipal. Ojalá aprendamos a divertirnos si cargar de trabajo a otros. Y como decía mi abuela: "No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia."