miércoles, 19 de octubre de 2016

No pierdas el tiempo chocando contra una pared...


Esta tarde, cuando ya había oscurecido, mientras pintaba oí unos golpecitos en el cristal de la ventana. No se veía nada. Seguí pintando cuando los golpes empezaron a hacerse más insistentes. Era una polilla que quería acercarse a la luz de la bombilla, golpeándose una y otra vez sin poder acercarse, sin alcanzar su meta. Apagué la luz y se quedó quieta sobre el cristal en la noche fría y oscura.

Una frase de Coco Chanel que las polillas no entienden porque siguen chocando una y otra vez:

"No pierdas el tiempo chocando contra una pared, con la esperanza de convertirla en una puerta."