domingo, 6 de noviembre de 2016

Deterioro


Durante los días grises, si miras a tu alrededor las cosas parecen nuevas, no se aprecian desperfectos. Sin embargo, cuando amanece un día soleado, cada rayo que entra por la ventana es como un juez, que, con su dedo acusador, va señalando cada mancha, cada grieta, cada golpe...
El tiempo pasa inexorablemente para todos y para todo. Si uno no tapa las rendijas, no pinta de vez en cuando..., el deterioro será cada vez mayor y más difícil de arreglar. Habrá ocasiones en las que será tan grande que la única solución sea derribar y empezar de nuevo.