domingo, 12 de febrero de 2017

Contrastes


Tarde gris de domingo. Como diría el poeta: "... monotonía de lluvia en los cristales..."
Esta mañana escuchaba en la radio como un psicólogo hablaba sobre el cansancio, como trabajar en algo que nos disgusta puede llegar a provocarnos enfermedades físicas. Si trabajamos en algo que nos gusta podemos llegar a agotarnos, algo que se cura con unas horas de sueño profundo, pero si por el contrario, nuestro trabajo nos estresa, hace que estemos en tensión, nos cansamos. Y este cansancio puede acabar traduciéndose en problemas físicos: dolores de cabeza, de estómago, contracturas... 
El doctor hablaba de mirarnos hacia dentro, salir del ruido y pensar.
Empecé a pensar en todos los contrastes que rodean nuestra día a día: 

  • el calor de casa y el frío que te golpea en la cara al salir.
  • El alboroto de los niños cuando llegan a la escuela y el silencio cuando se van a casa.
  • El ruido de la ciudad, con sus coches y sus prisas, y la calma del pueblo donde vivo (aldea le gusta decir a mi amiga Viviana)
  • Personas con gesto adusto caminando por la calle y otras sonríen, como dando gracias a Dios por ese nuevo día lleno de posibilidades.
  • La risa de un recién nacido y el llanto de esos ancianos desprotegidos, incluso por su propia familia.
  • El respeto de las antiguas tertulias, como la que dirigía José Luis Balbín en "la clave", y los insultos, mentiras y gritos que son la marca de las que hoy son seguidas por tanta gente.


Una frase de San Agustín:
"La medida del amor es amar sin medida"

Buena semana para todos.