viernes, 26 de mayo de 2017

La oración es lo que necesitamos ahora.



Reza con tus ojos abiertos, para que puedas ver cómo se trata la gente.
Reza con la boca abierta, para que puedas denunciar injusticias.
Reza con tu alma, reza tus brazos, reza con tus pies.
Reza cada vez que das o recibe amor.

La oración no es una señal de debilidad, sino de solidez.
La oración no es para las viejas, sino para los jóvenes y los adultos.
La oración no se trata de repetir las palabras que los otros pensaron, sino descubrir nuevas frases que ya sabes, pero que están ocultas en tu corazón.

La oración es lo que necesitamos ahora.


Paulo Coelho

jueves, 25 de mayo de 2017

... Por los ventanales entraba el Sol.



Esta mañana, en la escuela, estuve contando a mis pequeños "El Principito". Una versión muy resumida, claro, porque apenas tienen seis años los más mayores.
En este cuento se une el desierto que están trabajando los de segundo y el Universo de los de tercero.
Ellos se han quedado con las imágenes, han señalado Saturno unas cinco veces. No les ha extrañado que en un planeta enano, el Principito cocine huevos en una sartén sobre un pequeño volcán activo, cuando no hay ninguna gallina allí.
Y no les gustaron las rosas, pero sí el zorro y también que las estrellas rieran.
Al final me preguntaron cómo volvió el Principito a su planeta. Les dije que para hacerlo tuvo que morir con la ayuda de una serpiente, porque no podía llevar su cuerpo de vuelta. Me miraron con sus ojos muy abiertos, después de pensar un rato uno dijo: "Eso es por la gravedad que no le dejaba subir..." 
El día anterior habían comprobado que la gravedad nos tiene pegados a la Tierra. Saltaron e intentaron flotar como los astronautas en la Luna, pero siempre caían al suelo.
Qué bueno sería que no perdiéramos nunca su inocencia, su imaginación.
Deseo que la vida no los lleve nunca por caminos erróneos sino que sepan luchar por lo que quieren. Que aprendan  que los caminos fáciles y cortos no son los que nos llevan al mejor puerto.

Y, mientras hablábamos de "El Principito", de desiertos y de planetas, por los ventanales de nuestra clase entraba el Sol.

lunes, 22 de mayo de 2017

"Con el diálogo se hace amistad"



Unas palabras del Papa Francisco que me han gustado para compartirlas con vosotros:

«El lenguaje y el tono del lenguaje han aumentado mucho», dijo el Papa respondiendo a una estudiante de Economía del Ambiente y Desarrollo que le preguntó cuál era la «medicina» para combatir la violencia. «Hoy se habla por la calle, en casa se grita, hasta se insulta con normalidad: también está la violencia al expresarse, al hablar. Esta es una realidad que todos vemos. Su hay algo por la calle o algún problema, antes de preguntar cortésmente qué sucedió, un insulto y luego se pregunta por qué. Es cierto, hay un aire de violencia en nuestras ciudades, también la prisa, la velocidad de la vida nos vuelve violentos en casa y muchas veces nos olvidamos de decir buenos días en casa, “Hola, hola” y te vas, saludos anónimos. La violencia es un proceso que nos vuelve cada vez más anónimos, te quita el nombre, anónimo uno con los demás. Te quita el nombre y nuestras relaciones son un poco sin nombre, una persona es esa que tengo delante, pero te saludo como si tú fueras una cosa. Pero esto que nosotros vemos aquí crece, crece y se convierte en la violencia mundial. Nadie, hoy, puede negar que estamos en guerra. Y esta –dijo el Papa– es una tercera guerra mundial, en pedacitos, pero existe. Hay que bajarle un poco al tono y hay que hablar menos y escuchar más. Hay muchas medicinas contra la violencia, pero antes que nada está el corazón, el corazón que sabe recibir lo que piensa el otro. Y antes de discutir, dialogar. Si tú piensas diferente, dialoguemos. EL diálogo acerca, no solo acerca a las personas, acerca los corazones, con el diálogo se hace amistad. 

viernes, 19 de mayo de 2017

Vivir en la Tierra... mirar al cielo


"Vivir en la Tierra es caro, pero eso incluye un viaje alrededor del Sol cada año."

Esta frase la encontré en la última página de una revista de esas de bienestar y salud.
¿Por qué me llamó la atención? 
Realmente no lo sé. Puede ser porque estaba escrita sobre medio sol brillante en un fondo cálido, o porque estamos aprendiendo cosas sobre el Universo en la escuela y al ver el Sol me acordé de mis pequeños, de su emoción al descubrir todo ese mundo de estrellas y planetas, de cometas y nebulosas y viajes espaciales ...

Hablando de estrellas, esta frase de "El Principito" es especial para mi, me trae tantos recuerdos...

“Cuando mires al cielo, por la noche, como yo habitaré en una de ellas, como yo reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas. ¡Tú y solo tú tendrás estrellas que saben reír!”

domingo, 14 de mayo de 2017

Hipercelebraciones


El otro día leí en El Norte de Castilla un artículo interesante, de esos que te hace pensar.
Os dejo un fragmento. Su autor es Carlos Pajuelo.

"... ¿no nos estaremos pasando un poco con esta tendencia a hipercelebrar todos los actos sociales en los que participan los niños?...

Yo creo que sí, y para muestra, no solo festejamos que la criatura se gradúa en la guardería, al terminar la etapa de Infantil, la Primaria, la Secundaria y el Bachillerato. Luego también hacemos fiesta y viaje por haber terminado el Bachillerato; festejamos el inicio de la Universidad, festejamos la graduación de la carrera, y luego todos y cada uno de los másteres que los sufridos padres y madres subvencionan. Festejamos el inicio de la primavera, el del verano, festejamos tantos días internacionales de algo, que ya no hay días libres en el calendario. Festejamos por lo civil y por lo religioso, a base de bien, venga catering, venga puesto de chuches, fuentes de chocolate, castillos hinchables… Y todo, tirando de monedero. Hacemos de la vida de nuestros hijos una sucesión de momentos para festejar, príncipes y princesas que cumplen cada año un año, festejamos que aprueban un examen, que recogen su habitación. Festejamos sus goles, aunque sean en fuera de juego, celebramos todos sus éxitos. Y además, si le ponemos un poquito de postureo mejor, porque la felicidad envidiada es mucho más felicidad.
Pues claro que nos estamos pasando.  Y tanta celebración, además de provocar serios efectos en la economía doméstica, trasmiten a nuestros hijos algunas creencias que pueden tener perniciosos efectos:
1.- Si se celebra tanto lo corriente mientras educamos, podemos caer en el peligro de estar perdiendo la referencia del valor de lo extraordinario.
2.- Creo que este exceso de “festejos” centrados en lo que los niños hacen (que realmente en la mayoría de los casos no hacen nada), los sitúa en una posición egocéntrica, y te recuerdo que los hijos no son el centro de la familia.
3.- Con tanta celebración protagonizada por nuestros hijos, los colocamos en pedestales y, desde lo alto, se terminan creyendo merecedores de todo y de manera inmediata. Y cuando nuestros hijos se dan cuenta que los hemos colocado en un pedestal, pero que tienen los pies de barro, es posible que se puedan dar un buen tortazo porque el temor a hacerse responsables de su vida les lleve por caminos de descontrol.
4.- Con tanta hipercelebración puede parecer que les trasmitimos a nuestros hijos que la “felicidad” es el objetivo de la vida. Y la felicidad de nuestros hijos no debería ser el objetivo de la educación. El objetivo es darle herramientas a nuestros hijos para que se vayan construyendo como personas, y seguro que en ese proceso de construcción encuentran situaciones, personas, momentos en los que experimenten eso que llamamos felicidad.
¿Y si ponemos un poco de orden y festejamos lo corriente de manera cotidiana y ordinaria?
Educar para celebrar la vida es educar para vivir, para vivir en los días buenos, pero también para vivir en los malos, en las adversidades.
Nadie celebra cuando se se gradúa en esfuerzos y fracasos y, sin embargo, los fracasos son una parte importante tanto del aprendizaje, como de la vida de los seres humanos.
¿Y si hacemos normal lo habitual?"

jueves, 11 de mayo de 2017

Sensaciones


Cuando salí esta tarde de casa amenazaba lluvia. El viaje a la ciudad no fue relajado: tramos con lluvia intensa, con relámpagos, con fuerte viento, con sol de agua ...
Valladolid, un caos, como siempre que llueve. Parece que todo el mundo hubiera decidido sacar el coche. En el centro: colas para entrar en los aparcamientos, atascos, coches en doble fila, más atascos.
Mientras voy caminando, observo que todo parece más limpio tras la tormenta.
Ventanas abiertas para que entre el aire fresco. Olor a sopa de sobre, de ave con fideos seguramente, que me hace fruncir la nariz. Un escaparate enorme de un Gran Bazar, antes "Todo a cien", luego "Todo a 1€"... lo que todos conocemos por "Un chino". Las estanterías abarrotadas de cosas inútiles, algunas cajas descoloridas por el sol, ¿quién puede comprar esas cosas? y a la vez ¿quién puede resistirse a vagar por los pasillos mirando con los ojos abiertos como los de un niño queriendo encontrar no sabemos qué?. Tras un cristal un cartel haciendo equilibrios reza: "Se vende" Sus ventanas con rejas, parece una jaula. Una ventana abierta, la cortina movida por el aire deja ver unos azulejos blancos, sobre ellos un guante rojo, debe ser la cocina.
Tras la lluvia, la gente como el caracol sale al salir el sol.

Buenas noches

domingo, 7 de mayo de 2017

Mamá... la más bella del mundo


Primer domingo de mayo, día de la MADRE. Con mayúsculas porque la madre se lo merece, porque hasta que no eres una de ellas no sabes de desvelos, de noches sin dormir, de preocupaciones y de alegrías... Porque la sonrisa de tu hijo es el mejor regalo.

En el día de la madre quiero compartir esta canción de Luis Mariano:
Mamá eres tú...
Mamá eres tú
la más bella del mundo
y el amor más profundo
viene de ti.
Mamá por ti
es más dulce la vida
si tu sombra querida
vela por mí;
en todos mis viajes
los mágicos paisajes
me dejan ver la imagen
de tu cabello gris.
Mamá eres tú
lo más bello del mundo
mi acento vagabundo
irá a buscar,
Mamá, en ti el hogar. Mamá por ti
yo seré siempre un niño
la voz de tu cariño
lo quiere así.
Mamá por ti
es más dulce la vida
si tu sombra querida
vela por mí.
En todos mis viajes
los mágicos paisajes
me dejan ver la imagen
de tu cabello gris.
Mamá eres tú
lo más bello del mundo
y en mi errar vagabundo
suelo pensar
mamá, en tu mirar.

sábado, 6 de mayo de 2017

"Margarita, está linda la mar..."


Quincenalmente nos visita el Bibliobús. Miguel y Fernando nos traen un mundo en forma de libros. Nos traen aventuras, amores y desamores,novela negra, libros para bebés en los que no hay letras, libros para los que se inician en la lectura... Mis pequeños esperan emocionados a que bajen los mayores para subir y correr hacia el fondo del autobús donde buscan algo que llame su atención.

Hace unas semanas, mientras buscábamos algo para cada uno de ellos llegó a mis manos un cuento en forma de poema que había aprendido cuando era niña. Con gran ilusión lo tomé prestado para leerlo en clase. 
Rubén Darío escribió este cuento a Margarita Debayle, hija de su médico de cabecera. Lo escribió a petición de la niña que quería un cuento en versos.
Al recitárselo a mis niños vuelvo a mi colegio y me nace una sonrisa, pues puedo escuchar nuestras voces diciendo:

Margarita, está linda la mar
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento:
Margarita, te voy a contar
un cuento:
Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosco de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.
Una tarde, la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.
La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso, una perla,
una pluma, y una flor.
Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros, son así.
Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.
Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.
Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.
Y el rey dijo: —«¿Qué te has hecho?
te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho
que encendido se te ve?».
La princesa no mentía,
Y así, dijo la verdad:
—«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».
Y el rey clama: —«¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?.
¡Qué locura! ¡Qué capricho!...
El Señor se va a enojar».
Y ella dice: —«No hubo intento;
yo me fui no sé por qué.
Por las olas por el viento
fui a la estrella y la corté».
Y el papá dice enojado:
—«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo y lo robado
vas ahora a devolver».
La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.
Y así dice: —«En mis campiñas
esa rosa le ofrecí;
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».
Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.
La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.
Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.
Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.