jueves, 11 de mayo de 2017

Sensaciones


Cuando salí esta tarde de casa amenazaba lluvia. El viaje a la ciudad no fue relajado: tramos con lluvia intensa, con relámpagos, con fuerte viento, con sol de agua ...
Valladolid, un caos, como siempre que llueve. Parece que todo el mundo hubiera decidido sacar el coche. En el centro: colas para entrar en los aparcamientos, atascos, coches en doble fila, más atascos.
Mientras voy caminando, observo que todo parece más limpio tras la tormenta.
Ventanas abiertas para que entre el aire fresco. Olor a sopa de sobre, de ave con fideos seguramente, que me hace fruncir la nariz. Un escaparate enorme de un Gran Bazar, antes "Todo a cien", luego "Todo a 1€"... lo que todos conocemos por "Un chino". Las estanterías abarrotadas de cosas inútiles, algunas cajas descoloridas por el sol, ¿quién puede comprar esas cosas? y a la vez ¿quién puede resistirse a vagar por los pasillos mirando con los ojos abiertos como los de un niño queriendo encontrar no sabemos qué?. Tras un cristal un cartel haciendo equilibrios reza: "Se vende" Sus ventanas con rejas, parece una jaula. Una ventana abierta, la cortina movida por el aire deja ver unos azulejos blancos, sobre ellos un guante rojo, debe ser la cocina.
Tras la lluvia, la gente como el caracol sale al salir el sol.

Buenas noches