domingo, 25 de junio de 2017

Fin de curso otra vez


Como cada año, fiel a su cita, llega el fin de curso. Al menos para los alumnos. A nosotros nos queda aún otra semana más de papeleos, recoger aulas, quitar dibujos de las corcheras... y prepararnos para un nuevo curso escolar que llegará antes de lo que esperamos.
La vuelta a la escuela viene marcada por el silencio. Un silencio atronador que llena el patio y las aulas. Quedan restos de la fiesta en el patio: banderines y guirnaldas con las que engalanamos un improvisado escenario a la sombra de las acacias. Con el calor era imposible permanecer en las aulas.
He vuelto a ver las fotos del curso, cómo han crecido... 

Para ellos son estos versos de Rubén Darío, del poema que estuvimos trabajando este último mes:

"Ya que lejos de mí vas a estar

guarda, niña, un gentil pensamiento

al que un día te quiso contar

un cuento."

domingo, 18 de junio de 2017

Panis Angelicus




Hoy, como cada año en la fiesta del Corpus, en el pueblo se montaron altares en las calles y en ellos se acomodaron a los niños que han nacido este año para ser bendecidos. Los niños, que hace unas semanas recibieron la Primera Comunión, caminaban delante del sacerdote que llevaba la Custodia bajo Palio e iban echando pétalos de flores por las calles.

Panis Angelicus

"El pan angelical
se convierte en pan de los hombres;
El pan del cielo
acaba con las antiguas figuras:
¡Oh, cosa admirable!
se alimentan del Señor
los pobres, los siervos y los humildes.
Te rogamos,
Dios, uno en tres,
que así vengas a nosotros,
como a ti te damos culto.
Por tus caminos
guíanos adonde anhelamos,
A la luz en la que moras.
Amén."

Dice la Wikipedia:

Panis Angelicus» (Pan Angelical) es uno de los cinco himnos escritos por Santo Tomás de Aquino para la Fiesta de Corpus Christi como parte de la liturgia completa de la Fiesta, incluyendo oraciones para la Misa y la Liturgia de las Horas. Realmente son las dos últimas estrofas de las siete de las que se compone el himno «Sacris Solemniis», que extraídas del conjunto se cantan como antífona."

lunes, 12 de junio de 2017

Recuerdos encadenados


En el garaje de casa se ha instalado un grillo. Le oigo cantar pero no le veo. Eso me hace recordar a Rosa León y su canción: "El grillito cri-cri-cri."
Esta canción me trae recuerdos de hace veintisiete años, cuando nació mi hijo mayor. Me gustaba cantarle bajito mientras nos balanceábamos en la mecedora.La misma mecedora en la que cuando yo era una adolescente me sentaba a leer o a soñar en la habitación de la casa que tenían mis padres en un terreno lejos de todo. Allí pasé los veranos. A veces venían mis mejores amigas del colegio y pasábamos el fin de semana entre risas y confidencias.
Mi colegio en el que entré con tres años y salí con diecisiete. Del que guardo muy buenos recuerdos, y otros no tanto, como una vez que suspendí una evaluación y mi padre rodeó la nota con bolígrafo rojo. Mano de santo, no volví a suspender nunca más. Y no me traumé ni nada. Un colegio nuevo en el que hacía mucho calor ya que una de las paredes era toda de cristal. Me gustaba más el viejo, que las monjas vendieron y sobre el que construyeron un centro comercial, pero del que se conserva el claustro, con el patio de las tabas y la iglesia. Una de las aulas que ocupábamos tenía una ventana a ras de acera, por las tardes veíamos pasar los pies de la gente mientras hacíamos las tareas.
Antes de eso tengo algún recuerdo, pero no sé si es fruto de oírlo repetir a lo largo de los años o por ver las fotos viejas que se guardaban en una caja. 

Buenas noches.

lunes, 5 de junio de 2017

Y adonde no hay amor, ponga amor, y sacará amor



"La auténtica religión no apoya el terrorismo y la violencia, sino que busca promover de toda forma posible la unidad y la paz de la familia humana".

San Juan Pablo II

De nuevo un fin de semana trágico con terroristas que matan indiscriminadamente en nombre de "su dios". Nos conmueve el atentado de Londres con siete muertos y decenas de heridos. Un poco menos lo hace lo que ocurre en poblados de Nigeria en  los que son masacrados centenares de cristianos, la mayoría mujeres y niños. 
Siempre lo más cercano parece que nos afecta más.

Decía San Juan de la Cruz :

No piense otra cosa sino que todo lo ordena Dios.
Y adonde no hay amor, ponga amor, y sacará amor
Los hombres creen escribir la historia, cuando es Dios quien permite todo “para nuestro bien”. Aunque no comprendamos. El corazón creyente recibe la invitación a descubrir ese misterioso designio de Dios, para “poner amor” donde no hay amor. Es entonces cuando el mundo y la vida cobran una luz especial: se convierten en fuente de paz y de amor, de felicidad y de esperanza que nacen del abandono confiado en Dios.